Los rebeldes hutíes de Yemen reivindicaron este martes un nuevo ataque con drones contra una refinería de la petrolera estatal Aramco en la región de Jizán, en el suroeste de Arabia Saudita. La ofensiva se produjo en medio de una creciente tensión entre el movimiento insurgente y Riad, con nuevos ataques sobre infraestructura energética y rutas estratégicas de la región.
Los hutíes atacaron una instalación de Aramco
Según medios vinculados al movimiento insurgente, varios drones fueron utilizados para atacar la refinería ubicada en Jizán, una zona próxima a la frontera con Yemen. La agencia Saba, controlada por los hutíes, difundió la versión de una fuente militar que calificó la operación como un ataque dirigido contra instalaciones de Aramco.
Los hutíes justificaron la ofensiva como una respuesta a lo que consideran violaciones del espacio aéreo y de la soberanía de Yemen en las provincias de Saada y Hayah.
Hasta el momento de los reportes, las autoridades sauditas y Saudi Aramco no habían emitido una respuesta pública sobre el ataque ni precisado si hubo daños materiales o víctimas.
Una nueva ofensiva contra instalaciones petroleras
El episodio se produjo pocos días después de otro ataque reivindicado por los hutíes contra instalaciones de Aramco en la zona de Najrán, también en el sur de Arabia Saudita.
La sucesión de operaciones elevó la preocupación por la seguridad de la infraestructura energética saudita, especialmente en las áreas cercanas a la frontera con Yemen.
El conflicto volvió a escalar
La ofensiva forma parte de una escalada más amplia del conflicto yemení. La tregua que regía desde 2022 se quebró recientemente, lo que volvió a aumentar los enfrentamientos entre los hutíes y las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita.
El movimiento insurgente también anunció semanas atrás un bloqueo marítimo contra la flota saudita en el mar Rojo. Desde entonces, los hutíes intensificaron sus ataques con misiles y drones contra embarcaciones e infraestructura vinculada al reino.
La situación adquiere una dimensión internacional debido a la importancia estratégica del mar Rojo y del estrecho de Bab al Mandeb para el transporte comercial y energético.
Preocupación internacional
La escalada generó advertencias de organismos internacionales. El alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, reclamó el cese inmediato de las ofensivas ante el riesgo de que Yemen vuelva a quedar inmerso en un conflicto de mayor escala.
Arabia Saudita, por su parte, respondió a los ataques mediante la coalición militar que lidera y anunció medidas para reforzar la seguridad marítima en el mar Rojo y el estrecho de Bab al Mandeb.
El nuevo ataque contra una instalación de Aramco vuelve a colocar a la infraestructura energética saudita en el centro de la escalada regional y suma presión sobre una zona atravesada por conflictos entre múltiples actores.


