El Gobierno nacional enfrenta una creciente debilidad política que le impide avanzar con la eliminación de las PASO, uno de los proyectos clave para su estrategia electoral. La situación se agravó en las últimas semanas tras el impacto de la polémica que involucra a Manuel Adorni, generando pérdida de apoyo en el Congreso y tensiones internas dentro del oficialismo.
Crisis política y cambio de escenario
El clima en Casa Rosada cambió de manera drástica en el último mes. De impulsar un paquete de reformas estructurales para 2026, el Ejecutivo pasó a una postura defensiva, con dificultades para sostener su agenda legislativa y señales de desgaste en la opinión pública.
Dentro del oficialismo coinciden en dos puntos centrales: la prioridad es asegurar la reelección presidencial y la actual crisis no responde exclusivamente a variables económicas, sino a factores políticos que impactaron en la credibilidad del Gobierno.
El impacto del caso Adorni
Uno de los elementos que explican el deterioro es la controversia en torno al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Su rol como vocero y figura clave del discurso oficial amplificó el efecto del escándalo, especialmente por la contradicción con la narrativa anticasta impulsada por el Gobierno.
Aunque su continuidad no está en discusión, puertas adentro reconocen que el daño ya está hecho. Incluso, algunos sectores consideran que una eventual salida podría agravar las tensiones internas.
Reconfiguración de la estrategia comunicacional
Ante este escenario, el Ejecutivo busca redefinir su esquema de comunicación. Se resolvió que ministros y funcionarios asuman un rol más activo como voceros en sus áreas, en un intento por recuperar iniciativa y credibilidad.
Esta decisión refleja la pérdida de centralidad de la figura de Adorni en la estrategia mediática, considerada hasta hace poco uno de los pilares del oficialismo.
Sin votos para eliminar las PASO
La eliminación de las PASO, impulsada por el núcleo de mayor poder dentro del Gobierno, quedó prácticamente descartada. La iniciativa enfrenta el rechazo del kirchnerismo, sectores del peronismo y ahora también del PRO.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, se pronunció a favor de mantener las primarias, y desde su espacio adelantaron que no acompañarán el proyecto en el Congreso. Sin esos votos, el oficialismo no alcanza la mayoría necesaria para avanzar.
Tensión con el PRO y escenario electoral
La discusión sobre las PASO abre además un frente político con el PRO. Mientras desde el entorno presidencial descartan acuerdos, crece la preocupación por una eventual candidatura de Mauricio Macri, que podría fragmentar el voto opositor.
Dirigentes del espacio advierten que una división electoral afectaría las chances del oficialismo de cara a la reelección. A su vez, gobernadores y referentes del PRO priorizan sus territorios, lo que limita la posibilidad de una estrategia unificada.


