En medio de tensiones políticas, Cristina Kirchner finalmente aceptó la propuesta de Axel Kicillof de desdoblar las elecciones en la provincia de Buenos Aires. Esta medida había sido una de las principales discusiones dentro del Frente de Todos, con posiciones encontradas sobre si debía o no realizarse el desdoblamiento de las elecciones provinciales y nacionales.
Aunque la vicepresidenta accedió a la solicitud del gobernador, no dudó en señalar que consideraba el desdoblamiento como «un error político». Esto refleja el contexto de desavenencias internas que caracterizan la relación entre ambos dirigentes, especialmente en lo que respecta a la estrategia electoral del Frente de Todos en la provincia.
La suspensión de las PASO: un nuevo desafío
La decisión tomada por los legisladores
Junto con la aceptación del desdoblamiento, Cristina Kirchner también dio instrucciones claras a sus diputados y senadores: votar a favor de la suspensión de las PASO, una propuesta que fue impulsada por Kicillof. La suspensión de estas primarias ha sido un tema polémico dentro de la política nacional, ya que genera cuestionamientos sobre la transparencia y la participación en el proceso electoral.
Con esta decisión, Kirchner muestra un compromiso pragmático con el gobernador, aunque su postura sobre el desdoblamiento y la suspensión de las PASO sigue siendo crítica.
El hecho de que Cristina Kirchner haya cedido ante Kicillof refleja tanto su capacidad de adaptarse a las dinámicas del poder como las tensiones subyacentes dentro del oficialismo. Si bien la aceptación de las propuestas del gobernador puede interpretarse como una victoria política para él, la advertencia de Kirchner sobre el «error político» del desdoblamiento podría traer consecuencias en el futuro, afectando la relación interna dentro del Frente de Todos.
La decisión también tiene un impacto directo sobre la estrategia electoral de la coalición, que deberá hacer frente a la compleja realidad política en la provincia de Buenos Aires.


