Una mujer fue condenada por la Justicia civil de La Rioja a indemnizar con cerca de 30 millones de pesos a su expareja, un policía provincial, tras comprobarse que durante años lo difamó en redes sociales. El caso se originó en 2019 luego de la ruptura de la relación y derivó en una causa que se extendió por seis años. El tribunal consideró que los mensajes publicados afectaron el honor y la imagen del denunciante, tanto en el ámbito personal como profesional.
Seis años de hostigamiento digital
De acuerdo al expediente judicial, la acusada utilizó cuentas personales y perfiles falsos para publicar insultos reiterados, expresiones discriminatorias y acusaciones sin sustento. Entre ellas, llegó a difundir información falsa sobre una supuesta enfermedad de transmisión sexual.
La investigación determinó que el objetivo de estas publicaciones era perjudicar la reputación del hombre en su entorno social y laboral. Los agravios, que incluían descalificaciones constantes, se mantuvieron de forma sostenida durante varios años.
Impacto en la vida laboral
El abogado del denunciante, Pablo Arrieta, sostuvo que el daño trascendió lo personal. Según explicó, las acusaciones derivaron en la apertura de un sumario administrativo dentro de la fuerza policial, lo que afectó directamente sus posibilidades de ascenso.
Indemnización y medidas adicionales
La sentencia fijó inicialmente una indemnización de 4 millones de pesos. Sin embargo, al sumarse los intereses acumulados durante el proceso judicial, el monto asciende a aproximadamente 30 millones.
Además del pago, el fallo obliga a la mujer a publicar la sentencia en las mismas redes sociales donde realizó las publicaciones ofensivas. En caso de incumplimiento, la Justicia habilitó la posibilidad de avanzar con un embargo de bienes mediante un juicio ejecutivo.
Denuncia falsa y pruebas clave
El caso incluyó otro elemento controvertido: una denuncia por violencia de género presentada por la acusada que fue descartada por la Justicia al comprobarse que no tenía fundamento.
A pesar de que la mujer intentó resguardar su identidad mediante perfiles falsos, el tribunal concluyó que existían coincidencias claras entre esas cuentas y su perfil personal, tanto en el contenido como en el lenguaje utilizado y los datos difundidos.
Un precedente sobre el uso de redes sociales
El fallo marca un antecedente relevante en materia de responsabilidad civil por daños al honor en entornos digitales. La decisión refuerza el criterio de que las প্রকাশaciones en redes sociales pueden tener consecuencias legales significativas cuando afectan la reputación de terceros.
La resolución judicial establece un límite claro frente a prácticas de hostigamiento online y advierte sobre el alcance de las acciones en plataformas digitales.


