El Gobierno nacional implementó un régimen de excepción para la Marina Mercante mediante el Decreto 340/2025, publicado este miércoles en el Boletín Oficial. La medida, firmada por el presidente Javier Milei y sus ministros, busca reducir costos operativos, incentivar inversiones y recuperar competitividad en el transporte marítimo y fluvial argentino.
El transporte marítimo y fluvial argentino atraviesa una situación crítica, según reconoce el Decreto 340/2025. El texto indica que el exceso de regulaciones encarece significativamente la operación de buques con bandera nacional, lo que ha llevado a una reducción drástica en la flota local y favorecido la migración hacia registros internacionales más competitivos.
La medida forma parte del paquete de desregulación impulsado por la Ley Bases, con el objetivo de reactivar sectores estratégicos de la economía. En este caso, busca posicionar nuevamente a la Marina Mercante argentina en el comercio local e internacional.
El nuevo marco normativo declara la navegación marítima y fluvial como servicio esencial. Esto implica que, en caso de conflicto, no se podrá reducir la prestación por debajo del 75% para servicios básicos, y del 50% en actividades de importancia trascendental.
Entre las modificaciones más relevantes se destacan:
- Cese temporal de bandera nacional: Los armadores podrán solicitar operar bajo registros extranjeros para reducir costos, sin perder acceso al cabotaje argentino.
- Tratamiento de matrícula nacional para buques extranjeros: Barcazas de otros países podrán inscribirse como locales, siempre que su tripulación sea al menos 75% residente argentino.
- Flexibilización laboral: Se eliminan exigencias previas que otorgaban injerencia sindical en la conformación de tripulaciones. Ahora, el armador decidirá la dotación, dentro de los límites establecidos por Prefectura Naval Argentina.
- Plazo extendido para tráfico de cabotaje internacional: Se amplía de 30 a 60 días el periodo en el que buques extranjeros pueden operar dentro del país.
- Trámites simplificados: Se aceleran los procesos de inscripción y baja de buques, y se eliminan barreras para el funcionamiento de talleres de reparación.
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, celebró la medida en redes sociales y remarcó que esta iniciativa completa el ciclo de reformas en transporte iniciado por el presidente Milei. Según el funcionario, el nuevo esquema recupera el espíritu de desregulación de los años 90 y permite a la Marina Mercante competir en igualdad de condiciones con flotas extranjeras.
Sturzenegger cuestionó la regulación excesiva impuesta durante gobiernos anteriores, que —según sostuvo— dejó al sector en estado crítico, con menos de 20 buques operando en el cabotaje nacional. Además, destacó que el transporte fluvial regional está hoy dominado por barcazas extranjeras, especialmente paraguayas.
El decreto apunta a dinamizar un sector clave para la logística nacional y reducir el llamado “costo argentino”. Las nuevas condiciones permitirán que armadores locales operen con mayor flexibilidad y que embarcaciones extranjeras participen del mercado interno, generando competencia e inversiones.
Además, se busca beneficiar a las economías regionales mediante una reducción de los sobrecostos logísticos, mejorando el flujo de mercaderías y promoviendo el desarrollo del cabotaje como alternativa real al transporte terrestre.


