La justicia federal de Córdoba dio a conocer los nombres de 17 desaparecidos que estuvieron detenidos en el ex centro clandestino La Perla. Entre los identificados aparece una mujer oriunda de Villa Mercedes, San Luis.
El anuncio ocurrió este miércoles en una conferencia de prensa encabezada por el juez federal N°3 de Córdoba, Miguel Hugo Vaca Narvaja. Los restos fueron hallados en Loma del Torito, un predio del Ejército cercano al antiguo centro de detención.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) realizó las excavaciones y logró la identificación total de 29 desaparecidos. En marzo de 2026 se habían difundido los primeros 12 nombres. Este miércoles se completó la lista con los otros 17.
Las víctimas pertenecen al período de la última dictadura cívico militar, ocurrida entre 1976 y 1983. Entre los nombres reconocidos se encuentran Néstor Gilberto Lellin D’francesco, Graciela de los Milagros Doldan Caila, Juan Carlos Navarro Moyano, Adrián José Ferreyra Rivero, Víctor Carlos Díaz Rinero, Marta Susana Ledesma Vera de Comba, Ester Silvia del Rosario Felipe López de Mónaco, Luis Carlos Mónaco, Silvia del Valle Taborda, Nélida Noemí Moreno Maza de Goyochea, José Luis Goyochea Escudero, Gustavo Daniel Torres Barrio, Edelmiro Cruz Bustos Benavides, Reineri Oscar Segura Ahumada, Rosa Cristina Godoy Gutiérrez de Cruspeire y Carlos Cayetano Cruspeire Salevsky.
Rosa Cristina Godoy Gutiérrez: villamercedina, militante de Montoneros y ama de casa
Rosa Cristina Godoy Gutiérrez de Cruspeire nació el 5 de octubre de 1953 en Villa Mercedes, provincia de San Luis. Cursó el secundario en el Instituto Nuestra Señora de la Merced, ubicado en Caseros, provincia de Buenos Aires.
Allí conoció a Carlos Cayetano Cruspeire. Se casaron y tuvieron una hija: Mariela. Rosa se desempeñaba como ama de casa y militaba en Montoneros. También integró un grupo scout en la provincia de Buenos Aires, vinculado al Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo. Desde la parroquia desarrolló un intenso trabajo social.
El 10 de septiembre de 1977, un comando la secuestró en su domicilio del barrio Bella Vista, en la ciudad de Córdoba. El operativo ocurrió en presencia de su hija pequeña, que luego fue entregada a sus abuelos. Su esposo Carlos también fue secuestrado en el mismo acto.
Ambos permanecieron cautivos en el Centro Clandestino de Detenición, Tortura y Exterminio ‘La Perla’.
Los responsables de ese secuestro y desaparición recibieron condenas el 25 de agosto de 2016. La sentencia correspondió al juicio de la Megacausa ‘La Perla-La Ribera-D2’.
Rosa tenía 23 años cuando desapareció. Casi cinco décadas después, en mayo de 2026, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó sus restos y los de su esposo. Las excavaciones en Loma del Torito, dentro de predios del Ejército, permitieron el hallazgo.


