El entrenador de Barracas Central, Rubén Darío Insúa, analizó la eliminación del equipo en el Torneo Apertura y dejó una mirada autocrítica tras quedarse afuera de los playoffs.
“Jugamos al límite de nuestras posibilidades, pero no alcanzó”, resumió el DT, en un semestre atravesado por la exigencia de la doble competencia.
Autocrítica y foco en lo que viene
Insúa reconoció el golpe deportivo, aunque marcó la necesidad de reaccionar rápido:
“Tenemos 24 horas para estar tristes o amargados, después hay que mirar para adelante”.
El objetivo inmediato ahora está en la Copa Sudamericana, donde Barracas buscará sostener su rendimiento.
La falta de eficacia, clave
Uno de los puntos centrales del análisis del entrenador fue la merma en la contundencia ofensiva:
“No pudimos repetir el grado de eficacia del año pasado”.
Sin embargo, evitó señalar responsables individuales y remarcó que el problema es colectivo:
“La construcción del juego depende de muchos factores”.
El desgaste y la transición del plantel
El DT también explicó el contexto que atravesó el equipo:
- Calendario apretado
- Doble competencia
- Incorporación tardía de refuerzos
“Las primeras ocho fechas las jugamos con el mismo plantel y después se fueron sumando jugadores”, detalló.
Mensaje sobre el arbitraje y las críticas
Lejos de polemizar, Insúa dejó una reflexión fuerte sobre el entorno del fútbol:
“Nadie quiere justicia en el fútbol, sino justicia para uno”.
Además, cuestionó la tendencia a buscar culpables externos:
“Muchas veces se habla según el resultado”.
Convicción en el proyecto
Pese a la eliminación, el entrenador valoró el crecimiento del club:
“Este grupo puso a Barracas por primera vez en una competencia internacional”.
Y fue contundente sobre su continuidad:
“Estoy cómodo, el club me respeta y tenemos un grupo comprometido”.


