La mitad de los trabajadores registrados del sector privado no alcanza a cubrir la Canasta Básica Total (CBT) con su salario individual. Así lo revela el informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre pobreza e indigencia del primer semestre de 2026.
El estudio compara la mediana del salario real neto de los trabajadores registrados privados con la CBT de un hogar tipo 2. En el primer semestre de 2026, esa relación promedió el 90,8% , lo que significa que la mitad de los asalariados registrados percibe ingresos por debajo de la línea de pobreza.
El dato representa una desmejora de 2,6 puntos porcentuales respecto al primer semestre de 2025, cuando la relación había alcanzado el 93,4% . El informe cierra la primera mitad del año con un valor de 90,4% hacia junio de 2026.
La pobreza y la indigencia
El informe del CEPA también midió la incidencia de la pobreza y la indigencia en el primer semestre de 2026. La pobreza alcanzó al 32,3% de la población, un incremento de 0,7 puntos porcentuales respecto al primer semestre de 2025 y de 4,1 puntos respecto al segundo semestre de 2025.
La indigencia llegó al 7,5% , con un aumento de 0,6 puntos respecto al primer semestre de 2025 y de 1,2 puntos respecto al semestre anterior.
El informe advierte que las cifras oficiales deben analizarse con cautela por tres cuestionamientos metodológicos: la mejora en la captación de ingresos no laborales en la EPH, las inconsistencias en los ingresos de trabajadores no registrados y la subestimación de la CBT por el peso de los servicios y el transporte.
El contexto de los ingresos
El informe del CEPA también registró una caída del RIPTE del 2,7% en términos reales respecto al semestre anterior y del 1,3% respecto al primer semestre de 2025.
El Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) mostró una caída real del 11,0% en la comparación interanual y acumula un desplome del 39,1% desde el segundo semestre de 2023.
El escenario hacia adelante
El informe proyecta un escenario de riesgo sostenido para el segundo semestre de 2026. La CBT mantiene un nivel elevado y los ingresos de los sectores más vulnerables continúan perdiendo poder adquisitivo. La jubilación mínima con bono, los planes sociales y la Tarjeta Alimentar muestran caídas reales que no logran compensar la evolución de los precios.


