Las protestas en Turquía comenzaron la semana pasada tras la detención del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, un prominente opositor al presidente Recep Tayyip Erdogan. Imamoglu fue arrestado bajo acusaciones de corrupción y apoyo al terrorismo, cargos que muchos consideran políticamente motivados. La detención ha provocado una oleada de manifestaciones en varias ciudades del país.
Imamoglu, uno de los principales rivales de Erdogan, había sido una figura clave en las últimas elecciones y se perfila como posible candidato para las elecciones presidenciales de 2028. La situación ha generado una creciente tensión política en un clima de críticas hacia el gobierno.
El jueves por la madrugada, grupos de estudiantes intentaron marchar hacia la Universidad Técnica de Oriente Medio en Ankara para leer un comunicado de prensa. Sin embargo, fueron recibidos por un fuerte despliegue policial que utilizó gas lacrimógeno, cañones de agua y proyectiles de plástico para dispersar a los manifestantes. En el enfrentamiento, los estudiantes se refugiaron detrás de barricadas improvisadas con contenedores de basura.
Uno de los legisladores del Partido Republicano del Pueblo (CHP), Melih Meric, estuvo presente durante la represión y compartió en redes sociales imágenes de él empapado y sufriendo los efectos del gas. Meric denunció el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades contra estudiantes que solo intentaban hacer una declaración pública.
En paralelo a las protestas, ocho periodistas que habían sido arrestados durante la cobertura de las manifestaciones fueron liberados. Los reporteros fueron detenidos durante redadas realizadas en Estambul y otras ciudades. La liberación ocurrió después de apelaciones legales por parte de la Asociación de Estudios de Medios y Derecho.
Por otro lado, el líder del CHP, Özgür Özel, expresó su apoyo a los manifestantes y advirtió a las autoridades que si la represión se intensificaba, movilizaría a una gran cantidad de personas para aumentar la presión sobre el gobierno.Las protestas han provocado la detención de al menos 1,400 personas en sus primeros días, según informes del ministro del Interior. Las manifestaciones se han extendido a varias ciudades importantes, incluida Estambul, donde se han llevado a cabo concentraciones frente al Ayuntamiento.
Imamoglu, quien sigue detenido, emitió un mensaje desde prisión denunciando la violencia policial contra los manifestantes. En su declaración, cuestionó el accionar de las fuerzas del orden y subrayó que la policía no debería recurrir a la violencia contra los jóvenes.


