El papa Francisco falleció este lunes y su velatorio público en la basílica de San Pedro, en el Vaticano, ya reunió a más de 100.000 personas que se acercaron a brindarle un último adiós. El viernes continuará la despedida, en vísperas del funeral que se celebrará el sábado.
El fallecimiento del papa Francisco, ocurrido este lunes, generó una oleada de pesar en todo el mundo, incluso entre personas ajenas a la fe católica. La respuesta fue inmediata: más de 100.000 personas ya pasaron por la basílica de San Pedro para despedir al pontífice argentino, que cambió el rostro de la Iglesia en la última década.
Las puertas de la basílica se abrieron desde las 11 de la mañana del miércoles (hora local) y permanecieron accesibles hasta las 5.30 del día siguiente, momento destinado a tareas de limpieza. El jueves, la jornada de despedida se extendió de 7 a 19, y se estima que, debido a la masiva convocatoria, podrían mantenerse abiertas incluso durante la noche. Este viernes, feriado en Roma, el horario se repetirá para facilitar la asistencia de más fieles.
El cuerpo del papa Francisco reposa en un austero ataúd de madera, colocado sobre una plataforma a ras del suelo, sin el tradicional catafalco, en línea con lo que él mismo había solicitado. La ubicación elegida fue el altar de la Confesión, frente a la tumba de San Pedro y bajo el célebre baldaquino de Bernini.
La emoción marcó muchas escenas del velatorio. Entre ellas, el rezo prolongado de una monja octogenaria y la presencia de personalidades del mundo laico, como integrantes de los planteles de la Roma y la Lazio, incluyendo a los futbolistas argentinos Paulo Dybala, Leandro Paredes, Matías Soulé y Valentín Castellanos.
Este viernes se llevará a cabo la ceremonia de cierre del féretro, paso previo al funeral que tendrá lugar el sábado.El Vaticano reveló cómo será la tumba donde descansarán los restos del papa Francisco. Cumpliendo su voluntad escrita en el testamento de 2022, será sepultado en la basílica de Santa María la Mayor, un lugar de profundo valor simbólico para el pontífice.
La tumba, fabricada en mármol de Liguria, lleva grabado el nombre «FRANCISCUS» y una reproducción de su cruz pectoral. Las imágenes del sepulcro fueron difundidas en redes sociales y generaron una gran repercusión entre fieles y admiradores del papa emérito.


