Mermelada de zanahoria y naranja: la receta casera fácil que sorprende por su sabor

Va a sorprenderte esta mermelada casera de zanahoria y naranja que es riquísima, original y muchísimo más barata que las compradas. Es una alternativa distinta a las mermeladas tradicionales, ideal para variar el desayuno o la merienda, que se hace con ingredientes que hay en casa.

PUBLICITE-AQUI banner

La zanahoria no es un ingrediente habitual en las mermeladas caseras, pero combinada con naranja logra un resultado muy equilibrado: la verdura aporta cuerpo y dulzor natural, mientras que el cítrico suma acidez y aroma.

Ingredientes para 1/2  kg de mermelada

500 g de zanahorias, peladas y ralladas

2 a 3 naranjas jugosas (jugo y ralladura)

200 a 250 g de azúcar

Jugo de limón, unas gotas (opcional)

Paso a paso, cómo se prepara

Rallar las zanahorias hasta lograr una textura fina, y reservar.

El ingrediente que tirás a la basura y es el secreto para espesar una mermelada casera de manzana sin azúcar

Exprimir las naranjas para obtener el jugo, y reservar también la ralladura para sumar más aroma.

Cocinar la base: en una olla, combinar la zanahoria rallada con el jugo y la ralladura de naranja, y llevar a fuego medio, revolviendo seguido para que no se pegue.

Agregar el azúcar una vez que la zanahoria esté tierna y la mezcla haya reducido un poco, y continuar la cocción revolviendo de tanto en tanto, hasta lograr una consistencia espesa y brillante.

Probar el punto: colocar una cucharada en un plato frío y llevarlo unos minutos a la heladera. Si al enfriarse toma la textura deseada, la mermelada está lista; si sigue líquida, continuar la cocción unos minutos más.

Envasar en caliente, en frascos esterilizados ( o bien lavados y enjuagados con alcohol si es para consumo rápido) y dejar enfriar a temperatura ambiente antes de cerrar herméticamente.

Datos útiles para que salga riquísima

Para lograr una textura más espesa sin usar pectina, conviene cocinar a fuego medio-bajo y con paciencia, dejando que el líquido se reduzca de forma natural. 

Para sumarle otro perfil de sabor, se puede incorporar jengibre fresco rallado o una pizca de canela durante la cocción.

Si se prefiere una versión con menos azúcar, se puede reemplazar parte del azúcar por miel, ajustando la cantidad a gusto.

Para que se conserve más tiempo, conviene esterilizar bien los frascos y guardarlos en un lugar fresco, oscuro y seco.

Fuente: Pronto


PUBLICITE-AQUI2