El aumento de los combustibles en Argentina se aceleró desde el inicio del conflicto en Medio Oriente entre Irán y Estados Unidos, impactando de lleno en el mercado energético global. Aunque la suba del petróleo afectó a múltiples países, Argentina se ubicó entre los que más incrementaron el precio de la nafta, incluso por encima de economías a las que exporta crudo. El fenómeno se explica por el traslado casi directo de los valores internacionales al mercado interno.

Impacto global del conflicto energético
El enfrentamiento en Medio Oriente generó una fuerte disrupción en el comercio mundial de petróleo, especialmente por las tensiones en el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 por ciento del crudo global.
Esta situación impulsó el precio del barril Brent por encima de los 95 dólares, en un contexto de reservas internacionales limitadas. La suba de los precios energéticos se trasladó a distintos mercados, aunque con respuestas desiguales según cada país.

Argentina entre los países con mayores aumentos
Un informe del Instituto Argentina Grande reveló que, dentro de 129 países analizados, Argentina se posiciona entre los 33 con mayores subas en el precio de la nafta.
El incremento local alcanzó el 23,8 por ciento desde el inicio del conflicto, superando ampliamente a países de la región como México con 9,8 por ciento, Brasil con 7,6 por ciento y Colombia, que incluso registró una leve baja.
En términos comparativos, el litro de nafta en Argentina se ubica en torno a 1,42 dólares, por encima de Estados Unidos, donde el promedio es de 1,09 dólares, y también superior al de Brasil, con 1,29 dólares.
Factores que explican la suba
El principal motivo detrás del aumento radica en la política de precios adoptada a nivel local. Argentina mantiene un esquema que vincula el valor de los combustibles al mercado internacional, lo que provoca un traslado casi inmediato de las subas externas.
A diferencia de otros países que aplican mecanismos de amortiguación o desacople, el mercado argentino refleja con mayor intensidad las variaciones globales. Esto ocurre incluso siendo un país exportador de petróleo, lo que marca una particularidad dentro del escenario internacional.
Efecto en la inflación y el poder adquisitivo
El impacto de la suba de combustibles no se limita al surtidor. La nafta es un insumo clave para la economía, por lo que su aumento repercute en la inflación.
Según el informe, cada incremento en el precio de los combustibles puede trasladar entre 0,3 y 0,5 puntos porcentuales al índice de precios al consumidor, con un retraso de varias semanas.
Entre diciembre de 2025 y abril de 2026, la nafta acumuló una suba superior al 24 por ciento, más del doble del avance del índice de precios y muy por encima de los salarios registrados.
En una perspectiva más amplia, desde fines de 2023 el precio de los combustibles aumentó más de 500 por ciento, generando una pérdida significativa del poder adquisitivo de los hogares.



