Según los primeros indicadores de actividad económica que miden las consultoras, los datos mensuales de agosto marcan un rebote que, sin embargo, no alcanzarían para evitar la recesión técnica, ya que en septiembre debería verse un crecimiento extraordinario para evitar dos trimestres consecutivos en terreno negativo.
Equilibra estimó que la economía se contrajo un 0,5% interanual en agosto, pero repuntó 1,5% medida sin estacionalidad. «De confirmarse nuestro anticipo, la economía argentina quedaría en las puertas de una recesión técnica (dos trimestres consecutivos de caída)», explicaron desde esta consultora.
En los sectores no primarios se observó una caída del 1,3% interanual, pero un crecimiento del 2,2% mensual, que frenó cuatros descensos consecutivos al hilo. «Por el lado de los sectores primarios (agro, energía, minería y pesca), en agosto crecieron 2,1% interanual, luego de 11 meses subiendo por encima del 5%, y cayeron 2,4% mensual desestacionalizado. Esto se explica por la caída interanual del agro (por ganadería) y pesca», completó Equilibra.
Por su parte, el economista Fausto Spotorno, aseguró que el Índice General de Actividad (IGA) de Orlando Ferreres habría rebotado 1,7% en agosto. «Aun así, es probable que no haya crecimiento en el tercer trimestre tampoco», amplió.
Por su parte, el Índice Líder de Actividad de Analytica exhibió que la economía se expandió 0,7% en agosto respecto a julio, aunque se ubicó 1,2% por debajo de agosto de 2025. «El rebote de agosto es leve y recupera apenas una cuarta parte de lo perdido en julio, por lo que la actividad sigue transitando los niveles más bajos del año», aclararon.
Según estos expertos, la mejora se apoyó en pocos sectores, pero de peso: el complejo automotriz y la siderurgia de productos planos, cadenas con fuerte capacidad de arrastre sobre el resto de la industria. Los indicadores de consumo, crédito y construcción, en cambio, no acompañaron, lo que indica que la recuperación es débil y no generalizada, aseguraron.
«Aun con esta mejora, si la actividad se estabilizara en septiembre en el nivel de agosto, el tercer trimestre cerraría con una caída del 2,5% respecto al segundo trimestre. Para evitar una recesión técnica, el rebote de septiembre debería ser mayor a 7% mensual sin estacionalidad», explicó Analytica.
Recesión: por qué los datos de agosto privados ya marcan que es difícil evitarla
Según explicaron desde LCG, dado que el segundo trimestre cerró con una baja de 0,6% trimestral desestacionalizada, después de la contracción de 2,9% de julio será necesario que la economía crezca a tasas del 3% mensual en agosto y septiembre para esquivar el rótulo de la «recesión».
Cabe resaltar que una recesión técnica se define como dos trimestres consecutivos de caída en el Producto Bruto Interno (PBI) respecto del trimestre anterior, utilizando datos ajustados por estacionalidad (medición trimestre contra trimestre). A diferencia de una recesión general (que abarca un análisis más amplio e integral sobre el empleo, la industria, el consumo y la inversión durante un período prolongado), el término «técnica» es una regla objetiva y matemática utilizada por economistas y mercados para confirmar formalmente la entrada de una economía en una fase de contracción.
Fuente: Ambito


