Un hombre de 63 años fue imputado por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, la convivencia preexistente y el grave daño a la salud de la víctima, una adolescente de 16 años que es su hija. Los hechos investigados habrían ocurrido a fines de 2025 en la localidad de San Francisco del Monte de Oro.
La formulación de cargos estuvo a cargo de la fiscal adjunta de Género N° 1, Marisol Boschi, durante una audiencia realizada ante el juez de Garantía N° 3, Marcos Flores Leyes. En ese marco, la representante del Ministerio Público Fiscal solicitó la prisión domiciliaria del acusado por un plazo de 120 días.
El pedido fue acompañado por la defensora adjunta de Niñez, Belén Suárez, quien además requirió una medida de restricción para proteger a la adolescente y a su entorno familiar mientras avanza la investigación.
Para sustentar la imputación, la Fiscalía presentó distintas evidencias incorporadas al expediente. Entre ellas se encuentran un informe elaborado por docentes de la joven, su declaración realizada en Cámara Gesell, pericias médicas y psicológicas, además de otros elementos reunidos durante la investigación.
Boschi argumentó que existen riesgos procesales que justifican una medida de coerción, entre ellos la posibilidad de fuga, el entorpecimiento de la investigación y el riesgo para la presunta víctima.
Durante la audiencia, el imputado se abstuvo de declarar. Su defensa, ejercida por la defensora oficial en lo Penal, Nadia Agúndez, se opuso al pedido de prisión domiciliaria y cuestionó los fundamentos expuestos por la Fiscalía.
Tras escuchar a las partes, el juez Marcos Flores Leyes resolvió hacer lugar al planteo fiscal y ordenó la prisión domiciliaria del imputado por 120 días, mientras continúan las medidas de investigación.
No obstante, el magistrado autorizó que el acusado pueda ausentarse de su domicilio entre las 9 y las 15 horas para cumplir con sus actividades laborales. Además, dispuso una prohibición de contacto con la presunta víctima y con su grupo familiar.


