En una audiencia de formulación de cargos, la justicia de la Primera Circunscripción Judicial imputó a un hombre por el delito de abuso sexual con acceso carnal agravado, bajo la modalidad de delito continuado y por su condición de guardador. Se le acusa de haber vulnerado sistemáticamente a su sobrina política desde que ella tenía 7 años hasta los 20.
Un historial de abusos y grave daño a la salud
La Fiscalía de Género Nº 2, representada por la fiscal adjunta Mercedes García, relató que los hechos ocurrieron de manera reiterada en las localidades de La Toma y la ciudad de San Luis. Según la acusación, el imputado aprovechó el vínculo de confianza familiar y su rol de guardador para perpetrar los ataques durante más de una década.
La fiscalía hizo especial énfasis en el grave daño en la salud de la víctima, quien a raíz de los abusos desarrolló cuadros de depresión severa y protagonizó dos intentos de suicidio. El calvario de la joven cesó recién cuando logró romper el silencio y relatar lo sucedido a su hermana.
Pruebas y medidas coercitivas
Para sostener la imputación, el Ministerio Público Fiscal presentó:
- Informes periciales del Cuerpo Profesional Forense.
- Cartas manuscritas redactadas por la víctima.
- Testimonios clave del entorno familiar.
Tras la exposición de los hechos, la jueza Luciana Banó dictó medidas de coerción que incluyen la prohibición de acercamiento y contacto con la denunciante por seis meses, la prohibición de salir de la provincia y la firma obligatoria del libro de imputados por un periodo de cuatro meses.
El descargo de la defensa
Por su parte, los abogados defensores, Esteban Bustos Bridarolli y Valentina Rotte, sostuvieron la inocencia del acusado. La defensa cuestionó la falta de precisión cronológica en el relato y argumentó que el hombre no residía en la ciudad de San Luis durante el periodo señalado. Asimismo, subrayaron que su cliente no posee antecedentes penales y se presentó voluntariamente ante el juzgado para el proceso legal.


