En el marco del juicio por la muerte de Cristian Zárate, tres de los acusados declararon este miércoles y aseguraron que Aníbal Lotocki era el cirujano a cargo el 15 de abril de 2021 en el Centro Médico Conde (CEMECO), donde se realizó la operación de la víctima.
En el proceso que se lleva a cabo en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 17 de la Ciudad de Buenos Aires, Lotocki, que cumple una condena de ocho años de prisión por los delitos de lesiones graves reiteradas y estafa contra Silvina Luna, Pamela Sosa, Gabriela Trenchi y Stefanía Xipolitakis, es juzgado por homicidio simple junto a cuatro médicos y la directora del CEMECO. Además, una instrumentadora quirúrgica está acusada por presunto encubrimiento.
El primero en tomar la palabra fue el médico anestesiólogo, Santiago Luis Olguín, quien afirmó que el 15 de abril de 2021 concurrió a la clínica «en calidad de reemplazar a un colega, Juan Pablo Torcacio». «No conocía el lugar, pero me dijo que estaba apta y que tenía traslado a una unidad cerrada», indicó.
En tanto, sobre su relación con el principal acusado aseveró: «Nunca conocí a Lotocki, ni antes ni después de ese día, no volví a verlo, ni tampoco formo parte de su equipo quirúrgico. También aclaro que no tomé parte de los estudios previos, ni la decisión del plan quirúrgico».
Asimismo, contó que ese día se presentó con el equipo quirúrgico y confirmó que el mismo estaba encabezado por Lotocki, quien le informó que tenía tres cirugías establecidas para esa jornada: una liposucción, una liposucción con dermolipectomía (víctima) y una transferencia de plasma.
«Lo que hice con el paciente fue una intervención anestésica que empieza con un interrogatorio. Luego, se complementó con la lectura de los estudios que Lotocki le solicitó, por lo que configuro (a Zárate) con riesgo quirúrgico 2», detalló y apuntó que luego procedió al chequeo del instrumental para iniciar con la operación.
Contó que en la cirugía estuvo a cargo del monitoreo del paciente y cuando terminó realizó la evaluación del paciente para saber si estaba apto para ser extubado y las primeras preguntas. «Estaba estable, lúcido, conversaba y se pasó de la camilla solo. Luego, quedó al cuidado de la médica anátomo-patóloga Silvia Mabel Fernández», comentó.
Sin embargo, según el relato del anestesista, cuando estaba por hacer la tercera cirugía la doctora le avisó a Lotocki que el paciente «estaba agitado, con dolor, presión arterial bajo y débito por drenaje». «Voy a evaluarlo y sin dudas la condición no era la misma a la de antes. Lo calmo, lo sedo y le ponemos con la doctora otro fluido», describió.
Apuntó que a continuación, Lotocki decidió operarlo nuevamente. Allí Olguín señaló que el cirujano le dijo que «no halló sangrado, por lo que procedió a cerrar». «No tuve ninguna participación o decisión de lo sucedido al día siguiente durante la descompensación de Zárate porque nadie se contactó. Abandoné la clínica con un paciente estable y lúcido», concluyó.
A continuación, brindó su testimonio el médico y cirujano plástico Polansky Peláez Hoyos, quien estaba de forma remota. Apuntó que dos días antes fue citado para asistir a la cirugía de Zárate. «Ese día informo que no voy a poder llegar a tiempo pero cuando llegué ya habían empezado y el paciente ya estaba anestesiado. Siempre fui ayudante», recalcó.
Como Olguín, Hoyos ratificó que Lotocki era el cirujano principal aunque en medio de la operación tomó el mando Daniel Enrique Zambrano García. «La cirugía transcurrió con total normalidad y había ya un equipo completo, por lo que decido retirarme. Es decir, me fui antes de que termine la operación», aseguró y sentenció: «Se menciona que integraba el equipo y que estuve hasta las 20 horas en la clínica, pero no es así, me fui a las 14 a mi casa y nadie me contactó después».
Por último, declaró el cirujano Daniel Enrique Zambrano García, quien recordó cuándo conoció a Lotocki y el trato que tenía con él: «Fue cuando estaba en mi proceso de formación, asistí a muchas cirugías suyas en calidad de observador, donde adquirí confianza y a veces me dejaba participar».
Asimismo, comentó que no conocía a Zárate y afirmó: «Solo fui a colaborar». «Ese día participé 40 minutos en la operación pero no era parte del equipo. Llegué cuando ya habían hecho el proceso de lipoaspiración y ahí Lotocki me dice que se tenía que ir, y me preguntó si quería participar, pero siempre como ayudante», sostuvo.
«Cerca de las 16 horas me fui con el paciente lúcido y estable. Esa noche hablé con una de las asistentes para ver cómo estaba y me confirman que lo tuvieron que volver a operar, me explican el motivo, pero que estaba todo bien. Al siguiente día volví a consultar y me dijeron que Zárate estaba irritable, por lo que decido ir a la clínica y ya ahí estaba descompensado», añadió y sentenció: «Pasaron 10 minutos desde que había llegado y comenzó con el paro cardiorrespiratorio, en ningún momento estuve a cargo ni estaba enterado de los antecedentes».
Fuente: Cronica


