El filósofo, docente e investigador de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Ricardo Forster, analizó el impacto que generó el triunfo de la Selección argentina frente a Inglaterra y sostuvo que la reacción popular fue mucho más que una celebración deportiva.
«La Selección representa el valor de lo colectivo»
Forster afirmó que la emoción que despertó el equipo de Lionel Scaloni tras pasar a la final del Mundial 2026 responde a un momento de fuerte identificación social.
«La Selección es una comunidad de amigos, donde cada uno deja de lado el ego para pensar en el equipo. En tiempos donde se privilegia el individualismo, eso también es una enseñanza», describió.
El filósofo sostuvo que el éxito del seleccionado no depende únicamente del talento de Lionel Messi, sino de un grupo consolidado que trabaja de manera colectiva.
El fútbol como espejo de la sociedad
Y explicó que el fútbol ocupa un lugar central en la cultura argentina y puede convertirse en una herramienta para comprender procesos sociales.
«El fútbol es espejo de la sociedad. Habla de memoria, de tradiciones, de identidad y de lo compartido», dijo.
También remarcó que la pasión futbolera convive con otras expresiones culturales que forman parte de la identidad nacional, como la universidad pública, la ciencia, la literatura y los derechos humanos.
Una sociedad que busca recuperar la esperanza
Forster consideró que el entusiasmo generado por la Selección puede convertirse en un punto de partida para reconstruir la autoestima colectiva.
«Ojalá este sea el comienzo de un camino para recuperar la autoestima de una sociedad muy golpeada», agregó
En ese sentido, concluyó que el principal aprendizaje que deja el equipo argentino es que «nadie se salva solo», una idea que, según expresó, trasciende al deporte y puede trasladarse a la vida social y política.


