La ola de amenazas de tiroteos que se multiplicó esta semana en escuelas de todo el país generó alarma no solo por la activación de protocolos de prevención, sino también por la situación que atraviesan los adolescentes que se suman a este tipo de retos virales.
El sistema educativo de San Luis cuenta desde hace más de dos años con una Guía Única e Integral de Abordaje Rápido para la Salud Escolar (GUIARSE) que activa un mecanismo preventivo para casos de bullying, violencia, discriminación, consumo de sustancias y otras situaciones que afectan a niños y adolescentes. Ese protocolo se activó en al menos 10 colegios de la provincia esta semana.
Las sanciones y la mirada de fondo
La ministra de Seguridad, Nancy Sosa, recordó que la activación de Guiarse «no es menor» , que se da intervención a la justicia y que ese tipo de conductas derivan en la quita parcial o total de las Estampillas Escolares que los estudiantes reciben al finalizar su formación.
El psicólogo Pedro Daverio, que trabaja en equipos de salud escolar, remarcó que, además de la sanción, «deberíamos pensar en qué pasa después; tendríamos que hacer otras cosas con esos chicos, ver qué está pasando para que lleguen a hacer eso, cómo está el grado de impulsividad, el apoyo familiar… darles una mano, porque son pibes» .
El fenómeno de la viralización
Daverio recordó que hace más de 10 años sucedió algo parecido con las amenazas de bombas en las escuelas. Los llamados anónimos motivaban la intervención de la División Explosivos de la Policía.
«Hay imágenes, videos, fotos que nos llegan a todos y la viralización es tremenda. Eso produce un fenómeno que en la adolescencia se da un montón: imitar para parecerme, para ser igual, para pertenecer» , detalló.
La necesidad de mirar a los jóvenes
El especialista explicó que los jóvenes en etapa de crecimiento suelen recibir poca atención de los adultos, lo que puede llevarlos a desarrollar acciones que los pongan en el centro de la escena.
«Hay que mirarlos, escucharlos, acompañarlos. Hoy tenemos chicos y chicas que no son mirados, quizá escriben estas cosas en las puertas de los baños para ser mirados« , sentenció.
La diferencia con el caso de San Cristóbal
Daverio advirtió que las amenazas de tiroteo virales son diferentes al caso de San Cristóbal, Santa Fe, ocurrido a fines de marzo. En esa oportunidad, un estudiante de la Escuela N°40 Mariano Moreno llevó un arma a la escuela y abrió fuego. Producto de la balacera murió un adolescente de 13 años.
Ese caso surgió a partir de una red internacional que promueve las masacres escolares. El autor de los disparos estaba vinculado a esa red.


