El panorama de Boca Juniors en la Copa Libertadores se complicó más de la cuenta tras las últimas derrotas consecutivas.
Aunque desde el sorteo el Grupo D aparecía como uno de los más difíciles del certamen, el equipo dirigido por Claudio Úbeda perdió terreno y quedó obligado a sumar en las dos fechas finales para evitar una eliminación temprana.
La primera gran final será este martes frente a Cruzeiro.
Así está la tabla del Grupo D
Las posiciones muestran una pelea totalmente abierta:
- Universidad Católica – 7 puntos
- Cruzeiro – 7 puntos
- Boca Juniors – 6 puntos
- Barcelona Sporting Club – 3 puntos
La Católica lidera por ventaja en el desempate olímpico tras haber vencido a Cruzeiro en Brasil.
Qué necesita Boca para clasificar a octavos
Si Boca gana los dos partidos
- Se clasificará primero del grupo sin depender de otros resultados.
Si Boca suma 4 puntos
Empate con Cruzeiro y triunfo ante Universidad Católica
- Clasifica directamente.
Victoria ante Cruzeiro por dos goles o más y empate con Universidad Católica
- Clasifica.
Victoria ante Cruzeiro por un gol y empate con Universidad Católica
- Clasifica solo si Universidad Católica no le gana a Barcelona SC.
En caso de igualdad de puntos con Cruzeiro, la definición pasaría a la diferencia de gol general.
Si Boca suma 3 puntos
- Necesitará ayuda de Barcelona SC.
- El equipo ecuatoriano deberá sacarle puntos al mismo rival al que Boca le gane.
Si Boca suma 2 puntos
- Puede clasificar solo en combinaciones muy específicas.
Por ejemplo:
- Si empata ambos partidos y Barcelona le gana a Universidad Católica pero no a Cruzeiro.
En algunos escenarios podría haber desempates múltiples definidos por:
- Diferencia de gol
- Goles a favor
- Menos tarjetas rojas
- Menos amarillas
- Sorteo
Si Boca suma 1 punto o pierde ambos partidos
- Quedará eliminado.
Boca, sin margen de error
Después de un comienzo prometedor, el equipo de Úbeda quedó obligado a reaccionar rápidamente.
El duelo frente a Cruzeiro aparece como una verdadera final anticipada y marcará gran parte del futuro xeneize en la Libertadores.
Con dos fechas por delante y un grupo extremadamente parejo, Boca todavía depende de sí mismo, pero ya no tiene espacio para otro tropiezo.


