Un adolescente de 16 años quedó bajo investigación luego de amenazar con realizar un ataque armado en una escuela de La Plata. La Policía allanó su vivienda, donde secuestró 25 armas de fuego, más de 6.700 municiones y otros elementos de interés para la causa. El procedimiento se realizó tras una investigación impulsada por la Justicia bonaerense.
La investigación comenzó después de que las autoridades detectaran amenazas vinculadas a un posible tiroteo escolar. A partir del trabajo de una mesa especializada en Cibercrimen, los investigadores lograron identificar al sospechoso y reunir pruebas suficientes para solicitar un allanamiento judicial.
Durante el operativo, los efectivos encontraron un importante arsenal compuesto por pistolas, revólveres, escopetas y carabinas de distintos calibres. Además, secuestraron 4.217 cartuchos calibre 12/70, otras 2.487 municiones de diferentes calibres, un equipo para recarga de proyectiles, un teléfono celular y diversos elementos que serán sometidos a peritajes.
En total, las autoridades contabilizaron 25 armas de fuego y más de 6.700 municiones, una cantidad que llamó la atención de los investigadores por su magnitud. También trascendió que el adolescente compartía en redes sociales publicaciones donde practicaba tiro, material que ahora forma parte del expediente judicial.
La causa quedó en manos de la fiscal de menores Sabrina Cabrera, quien imputó al adolescente por intimidación pública. También fue imputado su padre, propietario del armamento secuestrado, mientras continúa la investigación para determinar si existía un plan concreto para llevar adelante el ataque o si las amenazas no habían pasado de la instancia virtual. Ninguno de los dos quedó detenido.
El caso se enmarca en una serie de amenazas contra establecimientos educativos registradas en distintos puntos del país durante los últimos meses, un fenómeno que obligó a reforzar los protocolos de actuación y las investigaciones sobre mensajes difundidos en redes sociales y plataformas digitales.
La investigación continuará con el análisis del contenido del celular secuestrado, pericias sobre las armas y el relevamiento de la actividad del menor en redes sociales. Los resultados serán determinantes para establecer el alcance de las amenazas y definir los próximos pasos de la causa.


