El presidente Javier Milei volvió a lanzar fuertes declaraciones contra su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, durante una entrevista televisiva en la que también se refirió a otros dirigentes nacionales e internacionales. El mandatario respondió a las críticas surgidas tras sus dichos sobre el jefe de Estado brasileño y defendió el tono de sus expresiones al sostener que solo dijo «verdades».
En una extensa entrevista concedida al periodista Luis Majul para el programa La Cornisa, emitido por LN+, Milei repasó distintos temas de la agenda política y dedicó parte de la conversación a explicar su postura sobre la relación con el presidente brasileño.
El Presidente ratificó sus cuestionamientos hacia Lula y rechazó haber faltado a la verdad. Según expresó, sus declaraciones estuvieron dirigidas exclusivamente al mandatario brasileño y no al pueblo de ese país.
«Yo no mentí. Cuando le contesto con verdades, ¿el señor Lula se siente tocado? Es un chorro y ladrón. Es un presidiario. Salió por un recurso administrativo», afirmó Milei durante la entrevista.
El jefe de Estado también recordó su última visita a Brasil y sostuvo que su discurso estuvo enfocado en respaldar a los ciudadanos brasileños. En ese contexto, reiteró sus críticas tanto hacia Lula como al juez Alexandre de Moraes, a quien cuestionó por impedir una visita al expresidente Jair Bolsonaro.
Además del mandatario brasileño, Milei abordó temas vinculados con la política argentina e hizo referencia a figuras como Axel Kicillof, Cristina Kirchner, Victoria Villarruel, Patricia Bullrich y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en el marco de una entrevista centrada en la actualidad política y las tensiones diplomáticas.
Las declaraciones se producen en un escenario de persistentes diferencias entre el Gobierno argentino y la administración brasileña, una relación marcada en los últimos meses por cruces públicos y posiciones enfrentadas sobre distintos asuntos políticos e internacionales.
Más allá del impacto político de sus palabras, las afirmaciones de Milei vuelven a colocar el foco sobre el vínculo bilateral entre Argentina y Brasil y alimentan un clima de tensión que continúa teniendo repercusiones en el plano diplomático.


