A un mes de la entrada masiva de migrantes en Ceuta, la crisis sigue sin resolverse y el malestar social se transformó en una ola de manifestaciones en toda España. Decenas de miles de personas salieron a las calles este 2 de septiembre, coincidiendo con el Día de Ceuta, para respaldar a la ciudad autónoma y exigir respuestas al Gobierno de Pedro Sánchez.
Las marchas, lideradas por referentes opositores y sectores de la derecha española, se convirtieron en un desafío político directo al Ejecutivo. En este clima de presión política y reclamos, Pedro Sánchez deberá comparecer mañana en el Congreso. La oposición y sus propios socios esperan explicaciones sobre la gestión de una crisis que, según un informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), habría sido facilitada por las autoridades marroquíes, pese a que el Ejecutivo insiste en que la relación con Rabat es “excepcional”.
En Madrid, la plaza de Cibeles reunió a unas 50.000 personas convocadas por la Federación española de Municipios y Provincias (FEMP), presidida por el PP (Partido Popular). Entre banderas españolas y consignas contra Sánchez, el alcalde José Luis Martínez-Almeida leyó un manifiesto reclamando refuerzos estatales y europeos, mientras Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal acusaron al Gobierno de “mentir” y de permitir una “invasión” en Ceuta.
En Cáceres, la presidenta extremeña María Guardiola encabezó una concentración con 10.000 asistentes, defendiendo la “dignidad del país”. Vox acusó al Ejecutivo de traición, mientras el alcalde Rafael Mateos reclamó financiación extraordinaria y rechazó el odio hacia los migrantes. También en Sevilla, el vicepresidente andaluz Antonio Sanz denunció que el Gobierno “mintió” a los ceutíes tras el último informe policial.
La ola de protestas también alcanzó a Barcelona donde unas 500 personas se reunieron en la plaza Sant Jaume con presencia de dirigentes del PP, Vox y grupos nacionalistas. En Valencia, varios miles exigieron la dimisión de Sánchez en la plaza del Ayuntamiento, entre banderas españolas y ceutíes.
En la propia Ceuta, el presidente Juan Jesús Vivas agradeció el respaldo nacional y calificó la fuerza de las movilizaciones como “imparable e invencible”. El gesto fue acompañado por un mensaje institucional: el rey Felipe VI trasladó personalmente a Vivas el apoyo de “toda España” y apeló a la unidad y la convivencia, reforzado por un comunicado de la Casa Real en redes sociales.
Fuente: C5N


