La situación financiera de las familias argentinas mostró un nuevo deterioro durante julio. Según un informe elaborado por EcoGo junto con la Universidad Austral, 12 de las 24 jurisdicciones del país registraron al menos un 30% de deudores con atrasos en el pago de créditos personales o tarjetas.
El promedio nacional de personas con deudas en mora llegó al 26,6%, lo que representa un incremento de 0,3 puntos porcentuales frente a junio y de 8,3 puntos respecto del mismo período del año pasado. El relevamiento considera en mora a quienes poseen al menos un saldo irregular, sin importar el monto adeudado.
Las provincias con mayor nivel de mora
La Rioja encabezó el ranking nacional, con el 36,5% de sus deudores en situación irregular. Detrás quedaron San Juan, con 35,6%, y Catamarca, con 35,5%.
San Luis también se ubicó entre las jurisdicciones más comprometidas, con un 34,7% de los deudores en mora. Luego aparecen Chaco, con 33,8%, y Tucumán, con 33,3%.
También superaron el 30% Corrientes, Formosa, Santiago del Estero, Salta, Santa Cruz y Misiones.
Dónde se registra la menor morosidad
En el extremo opuesto se encuentra la Ciudad de Buenos Aires, donde el 15,4% de los deudores registra atrasos.
La Pampa aparece después, con 20,4%, mientras que Santa Fe alcanza el 23,1%. También presentan niveles inferiores al promedio nacional Neuquén, Entre Ríos, Río Negro y Córdoba.
El crédito a las familias perdió fuerza
El aumento de la morosidad se produjo mientras el financiamiento destinado a personas también mostró una caída durante julio.
El crédito a los hogares alcanzó los $99,4 billones a precios de ese mes. En términos reales, la cifra representó una baja del 0,7% respecto de junio, aunque todavía se mantuvo 4,7% por encima del nivel registrado un año atrás.
La deuda también crece entre las entidades no bancarias
Otro indicador analizado por EcoGo y la Universidad Austral es el monto de los créditos atrasados sobre el total prestado. A nivel nacional, ese porcentaje llegó al 18% en julio, 0,5 puntos por encima de junio y 10,3 puntos más que un año atrás.
La situación resulta especialmente compleja entre los proveedores no financieros de crédito, como fintech, billeteras digitales, cadenas comerciales y cooperativas. En ese segmento, la mora por monto alcanzó el 31,3%, frente al 15,8% registrado en el sistema financiero general.
El crédito no bancario acumula además un fuerte deterioro. La irregularidad de esas carteras pasó del 6,5% en noviembre de 2024 al 29,5% en julio de este año. En paralelo, la proporción considerada normal cayó del 89,8% al 66,6%.
Una señal positiva en medio del deterioro
Aunque los principales indicadores muestran un aumento de la morosidad, el informe también detectó una señal de estabilización.
La mora operativa de las personas, que excluye los créditos considerados irrecuperables, bajó por segundo mes consecutivo y llegó al 14,9%.
Qué muestran los datos sobre las familias endeudadas
Los números reflejan un escenario de creciente presión sobre los hogares argentinos. Mientras el acceso al crédito pierde dinamismo, una proporción cada vez mayor de los deudores presenta dificultades para cumplir con sus obligaciones.
El contraste entre provincias también resulta significativo: mientras algunas jurisdicciones superan ampliamente el 30% de morosidad, otras se mantienen por debajo del 25%. La evolución de los próximos meses será clave para determinar si el aumento registrado durante el último año comienza a moderarse o continúa profundizándose.


