Fábricas en crisis: estiman 3.300 cierres este año

La actividad manufacturera continúa acumulando señales negativas. Según los datos citados en el informe, durante mayo desaparecieron unas 420 empresas industriales y la pérdida acumulada en lo que va del año ya supera las 1.500 firmas.

PUBLICITE-AQUI banner

El escenario podría agravarse si la tendencia continúa. La consultora I+D calcula que unas 4.000 industrias se encuentran actualmente en situación de mora y advierte que alrededor de 3.300 podrían cerrar antes de terminar 2026.

El deterioro también aparece en los indicadores oficiales. En julio, la actividad industrial registró una caída del 5% frente al mes anterior y retrocedió 4,9% en la comparación interanual, según los datos del INDEC.

La falta de demanda, el principal problema

Uno de los factores que más preocupa a los empresarios es la contracción del mercado interno. La menor demanda dificulta la producción y reduce los incentivos para mantener abiertas plantas que necesitan un mayor nivel de actividad para sostener sus costos.

El impacto alcanza incluso a empresas con presencia internacional. Un empresario del sector autopartista citado en el informe señaló que su mercado interno cayó alrededor de un 30% y analizó la posibilidad de reducir personal si la demanda local volviera a contraerse.

Ante este escenario, algunas compañías evalúan concentrar sus operaciones en las exportaciones y reducir su participación en el mercado argentino.

Cuando las máquinas terminan como chatarra

La crisis no solo se refleja en el cierre de establecimientos. También afecta al capital productivo acumulado durante décadas.

Uno de los casos mencionados es el de SKF, que cerró su planta de Tortuguitas después de más de 50 años de actividad. Parte de sus instalaciones y maquinaria comenzó a desarmarse para su posterior venta.

El fenómeno también genera dificultades para las empresas dedicadas a los remates industriales. Existe una mayor oferta de máquinas provenientes de fábricas que dejaron de producir, pero la demanda resulta insuficiente para absorberlas.

Como consecuencia, equipos que todavía podrían utilizarse terminan comercializándose como chatarra, mientras las empresas enfrentan dificultades para reunir fondos destinados al cierre de operaciones y al pago de indemnizaciones.

El empleo industrial también retrocede

La situación del sector productivo tiene un impacto directo sobre el mercado laboral. En junio se perdieron aproximadamente 12.260 puestos de trabajo registrados.

Desde noviembre de 2023, la reducción alcanza a 354.128 asalariados registrados: 246.312 corresponden al sector privado, 87.629 al sector público y 20.187 a trabajadores de casas particulares.

En paralelo, las nuevas inversiones anunciadas mediante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) todavía no compensan la magnitud de la pérdida de puestos laborales.

Cuántos empleos promete el RIGI

Un informe de Misión Productiva señala que los 21 proyectos aprobados bajo el RIGI proyectan la creación de 95.158 puestos de trabajo.

Sin embargo, incluso si todas esas inversiones se concretaran, representarían alrededor del 28% de los empleos perdidos. Si se consideran únicamente los puestos directos y permanentes, la cifra rondaría los 13.400, equivalente a cerca del 4% de los puestos laborales destruidos.

El contraste alimenta el debate sobre el impacto que las grandes inversiones pueden tener sobre la industria nacional y las empresas que dependen del mercado interno.

Un escenario de mayor presión para las fábricas

Los datos muestran una combinación de factores que mantiene bajo presión al sector industrial: menor demanda, pérdida de empresas, reducción del empleo y dificultades para sostener la capacidad productiva.

Mientras algunos sectores vinculados a grandes inversiones muestran expectativas de crecimiento, una parte de la industria manufacturera enfrenta el desafío de sostener sus operaciones en un mercado interno debilitado.

La proyección de hasta 3.300 cierres durante 2026 plantea así uno de los principales interrogantes para la economía argentina: cómo recuperar la demanda y evitar que más plantas productivas terminen reducidas a maquinaria para vender como chatarra.


PUBLICITE-AQUI2