Un hombre será sometido a juicio oral por una serie de hechos de violencia de género contra su expareja, ocurridos en noviembre de 2025 en la localidad de El Trapiche. La Fiscalía lo acusa de haber ingresado por la fuerza a la vivienda de la mujer, agredirla físicamente, amenazarla con un cuchillo y abusar sexualmente de ella, pese a tener vigente una prohibición judicial de acercamiento y contacto. La identidad del acusado se mantiene en reserva para proteger la privacidad de la denunciante.
La causa fue elevada a juicio este miércoles, tras una audiencia de control de acusación realizada ante el Juzgado de Garantía Nº 1 de la Primera Circunscripción Judicial, a cargo del juez Juan Manuel Montiveros Chada. Durante la audiencia, la fiscal adjunta de Género Nº 2, Marisol Boschi, presentó la acusación y solicitó una pena de 20 años de prisión efectiva. La querella, representada por la abogada Adriana Algarbe, adhirió al planteo fiscal, mientras que la defensa anticipó que sostendrá una versión diferente de los hechos.
Según la Fiscalía, el hombre y la mujer mantuvieron una relación de pareja durante cinco años y tienen un hijo en común. En octubre de 2025, el Juzgado de Familia Nº 1 había dictado una prohibición de acercamiento y contacto por tres meses, de la que el acusado fue notificado el día 10 de ese mes. El primer episodio investigado habría ocurrido el 9 de noviembre, cuando el hombre regresó a la vivienda de su expareja para entregar al niño e ingresó por la fuerza al domicilio.
De acuerdo con la acusación, una vez dentro de la casa, el hombre comenzó a insultar a la mujer y le dio un cabezazo en la frente mientras ella sostenía al niño dormido en brazos. La denunciante habría sufrido mareos y recibido nuevos golpes. Luego de retirarse, el acusado presuntamente continuó enviándole mensajes amenazantes. Durante la madrugada siguiente, habría regresado, roto la puerta de ingreso y accedido al baño donde la mujer se había refugiado junto a su hijo.
En ese lugar, según la reconstrucción fiscal, el hombre amenazó a su expareja con un cuchillo, le provocó cortes en distintas partes del cuerpo y la obligó a mantener prácticas sexuales contra su voluntad. Los gritos y pedidos de auxilio alertaron a los vecinos, que dieron aviso a la Policía. Cuando los efectivos llegaron, encontraron al acusado en el baño junto a la mujer. La Fiscalía también sostuvo que el hombre amenazó de muerte a la denunciante y agredió físicamente a uno de los policías que intervino.
La acusación incluye los delitos de homicidio agravado por el vínculo en grado de tentativa, abuso sexual con acceso carnal, coacción agravada en contexto de género, violación de domicilio e incumplimiento de una orden judicial. Entre las pruebas reunidas figuran la denuncia, documentación médica, registros de comunicaciones, testimonios de efectivos policiales y constancias de notificación de las medidas de protección. La Fiscalía mencionó la gravedad de los hechos y el daño ocasionado como agravantes, mientras que señaló la falta de antecedentes condenatorios como atenuante.
Por su parte, el defensor Santiago Olivera Aguirre cuestionó la necesidad de mantener la prisión preventiva y solicitó que fuera reemplazada por prisión domiciliaria en una vivienda de la ciudad de San Luis. La Fiscalía se opuso al planteo y pidió extender la medida cautelar, mientras que la querella respaldó esa solicitud por razones de protección de la denunciante. El Defensor de Niñez Nº 1, Sebastián Privitera, participó en representación del hijo que tienen en común y no formuló objeciones.
Finalmente, el juez Montiveros Chada admitió la acusación y las pruebas presentadas, dispuso la elevación de la causa a juicio oral y prorrogó la prisión preventiva por 120 días, contados desde el vencimiento de la medida vigente. Además, rechazó el pedido de prisión domiciliaria de la defensa. Ahora, el Colegio de Jueces de la Primera Circunscripción Judicial deberá establecer la fecha del debate y el tribunal interviniente, instancia en la que se determinará la responsabilidad penal del acusado.


