Un informe del Banco Provincia reveló que el 56% de los trabajadores del segmento de menores ingresos agota su salario antes del día 10 de cada mes. El relevamiento, realizado sobre más de 320.000 cuentas sueldo del sector privado, expuso el deterioro del poder adquisitivo y las dificultades que enfrentan miles de empleados para cubrir sus gastos cotidianos en Argentina.
Los salarios duran cada vez menos
El estudio mostró que la pérdida de capacidad económica se profundizó durante los últimos años. Entre los trabajadores con menores ingresos, la mitad llega a consumir la totalidad de su sueldo hacia el séptimo día después de cobrar.
La situación también se refleja en el conjunto de los asalariados. Según el informe, la proporción de empleados que se queda sin dinero durante los primeros diez días del mes pasó del 17,9% en diciembre de 2023 al 23,2% en diciembre de 2025.
Otro indicador preocupante es el adelantamiento de la fecha en la que los trabajadores agotan sus ingresos. Mientras que anteriormente la mitad de la muestra llegaba hasta el día 24 con dinero disponible, ese momento ahora se ubica alrededor del día 22.
Además, a los cinco días de haber cobrado, los empleados ya utilizaron la mitad de sus haberes. Entre los principales factores aparecen los débitos automáticos y los compromisos fijos, como alquileres y servicios.
El impacto de la inflación y los gastos cotidianos
Los datos del Banco Provincia también muestran cómo evoluciona la situación a medida que avanza el mes.
Al décimo día posterior al cobro, el 36% de los trabajadores analizados ya no registra dinero en sus cuentas. La proporción asciende al 57% cuando llega el día 20.
El deterioro no afecta a todos los sectores de la misma manera. Entre los asalariados que perciben alrededor de $1,2 millones, la proporción de personas sin saldo al décimo día aumentó 5,9 puntos porcentuales entre 2023 y 2025.
En cambio, para quienes tienen ingresos cercanos a los $4 millones, el incremento fue de 1,5 puntos porcentuales.
La caída del poder adquisitivo y los datos oficiales
El relevamiento también reavivó el debate sobre la capacidad de los salarios para sostener el consumo y cubrir las necesidades básicas.
En ese contexto, las estadísticas oficiales del INDEC muestran una pérdida del 15,3% en el poder adquisitivo de los trabajadores del sector público desde noviembre de 2023. Para los ingresos reales del sector privado, el retroceso acumulado informado alcanza el 2,3%.
Las cifras contrastan con las declaraciones del presidente Javier Milei, quien cuestionó públicamente la idea de que los trabajadores no llegan a fin de mes y relativizó el alcance de esa problemática.
Sin embargo, los indicadores sobre el movimiento del dinero en las cuentas sueldo reflejan las dificultades que atraviesan los hogares, especialmente aquellos que se encuentran en los segmentos de menores ingresos.
Menos dinero disponible y caída del consumo
El agotamiento anticipado de los salarios tampoco representa un aumento del consumo. Por el contrario, los registros de gastos realizados mediante tarjetas y la plataforma Cuenta DNI muestran una contracción del 8,6% interanual.
Si se compara con los niveles de 2023, la caída acumulada alcanza el 20%.
Este comportamiento refleja que una mayor proporción de los ingresos se destina a cubrir compromisos esenciales, mientras queda menos margen para otras compras y actividades.
La combinación de salarios que pierden capacidad de compra, gastos fijos elevados y menor consumo configura un escenario complejo para la economía familiar.
Un indicador de las dificultades económicas de los hogares
Los resultados del informe del Banco Provincia exponen una realidad que golpea con mayor fuerza a los trabajadores de menores ingresos: cada vez necesitan menos días para agotar el dinero que reciben por su trabajo.
La evolución de las cuentas sueldo y la caída del consumo muestran que el desafío económico no se limita a llegar a fin de mes, sino también a sostener los gastos básicos durante las primeras semanas posteriores al cobro.


