Chocolate caliente casero: 4 recetas para festejar el 9 de julio en casa

En la mañana o como merienda, tomar chocolate caliente el 9 de julio es una tradición muy arraigada en Argentina, que se remontan a los primeros días de nuestro país como nación y presente también en otros países de América. Repasamos 4 versiones para elegir según el gusto de cada casa: la clásica, una bien espesa estilo submarino, una con especias para un festejo con más aroma y una receta con cacao amargo, que tiene una clave para que salga perfecto.

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Aunque el chocolate es oriundo de América fueron los españoles quienes lo trajeron a Argentina cuando esta era aún colonia española y en las casas de la antigua Buenos Aires se preparaba para ocasiones especiales. 

En otros países de América, la costumbre de tomar chocolate caliente en las celebraciones frías del invierno también está presente, aunque con variantes propias: en México se acompaña tradicionalmente con churros o pan dulce, en Colombia y Venezuela se toma con queso (una combinación que sorprende a quien no está acostumbrado, pero es un clásico local), y en Uruguay comparten con Argentina la versión del «submarino», esa barra de chocolate que se sumerge en un vaso de leche bien caliente.

Chocolate caliente clásico

La tradición del «chocolate patrio» tiene más de 200 años y nació de una costumbre muy concreta: en los primeros aniversarios de la Revolución de Mayo, grupos de vecinos recorrían las calles cantando frente a las casas de las autoridades, y como forma de agradecerles, se los convidaba con tazas de chocolate caliente acompañadas de pancitos y facturas.

Con el tiempo, la práctica se extendió a las escuelas, donde se servía como festejo y también, para aplacar el frío de la mañana en los actos escolares;  y se afianzó como una costumbre ligada a las fechas patrias en todo el país.

Ingredientes (2 tazas)

500 ml de leche

100 g de chocolate para taza o chocolate semiamargo picado

1 cucharada de azúcar (opcional, según el chocolate usado)

1 cucharadita de maicena (opcional, para espesar)

Preparación

Calentar la leche en una cacerola a fuego medio, sin dejar que hierva.

Agregar el chocolate picado y revolver constantemente hasta que se derrita por completo.

Sumar el azúcar, si se desea más dulce, y mezclar.

Si se quiere más espeso, disolver la maicena en un poco de leche fría aparte y agregarla a la preparación, revolviendo hasta que tome cuerpo.

Servir bien caliente, en taza.

Chocolate espeso estilo submarino

Ingredientes (2 tazas)

500 ml de leche

2 barras de chocolate para submarino (o 100 g de chocolate con leche)

1 cucharada de cacao amargo

Preparación

Calentar la leche en una cacerola sin dejar que hierva.

Sumergir las barras de chocolate directamente en la leche caliente, revolviendo hasta que se derritan del todo.

Incorporar el cacao amargo y mezclar bien, para intensificar el sabor y lograr una textura más espesa.

Servir de inmediato, revolviendo antes de tomar para que no se asiente el chocolate en el fondo.

El cacao en sí tiene una historia mucho más larga: ya se consumía en la época precolombina, y fue el propio Moctezuma quien le dio a conocer a Hernán Cortés su bebida favorita, el «chocolatl», antecesora del chocolate caliente actual. En un principio ni siquiera se tomaba caliente, sino como una mezcla de granos de cacao, agua, vino y pimienta; fueron los españoles quienes empezaron a calentarlo y popularizarlo como bebida.

Chocolate especiado para festejar

Ingredientes (2 tazas)

500 ml de leche

100 g de chocolate semiamargo

1 rama de canela

2 clavos de olor

Ralladura de naranja (opcional)

Preparación

Calentar la leche junto con la canela y los clavos de olor, a fuego bajo, durante unos minutos para que infusionen el sabor.

Retirar la canela y los clavos, y agregar el chocolate picado.

Revolver hasta que se derrita por completo e integre con la leche.

Sumar la ralladura de naranja, si se quiere un aroma extra, justo antes de servir.

Chocolate caliente con cacao amargo

Ingredientes (2 tazas)

500 ml de leche

3 cucharadas de cacao amargo

3 cucharadas de azúcar

1 cucharadita de maicena (opcional, para espesar)

Esencia de vainilla (opcional)

Preparación

Mezclar en frío el cacao amargo, el azúcar y la maicena (si se usa) con un poco de leche fría, hasta formar una pasta sin grumos. Este paso es clave para que el cacao no se apelmace al entrar en contacto con el líquido caliente.

Calentar el resto de la leche en una cacerola a fuego medio.

Incorporar la pasta de cacao a la leche caliente, revolviendo de forma constante hasta que espese ligeramente.

Sumar la esencia de vainilla, si se desea, justo antes de retirar del fuego.

Servir bien caliente.

Para que salga perfecto, tomá en cuenta estos tips

Para que no se pegue en el fondo, conviene revolver de forma constante y mantener el fuego en nivel bajo o medio durante toda la cocción.

Siempre es mejor que la leche no esté hirviendo en el momento de añadir el chocolate, para que este mantenga su sabor.

Si se prepara para varias personas, se puede mantener caliente a fuego mínimo, revolviendo cada tanto para que no se forme una película en la superficie.

El clásico acompañamiento del 9 de julio son las tortas fritas, ideales para mojar en cualquiera de las 4 versiones.

Fuente: Pronto


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