Según el último informe del Indec, la tasa de desocupación llegó al 7,8% durante el primer trimestre de 2026. Aunque el registro quedó levemente por debajo del 7,9% del mismo período de 2025, se encuentra muy por encima del 5,7% registrado en el último trimestre de 2023.
La diferencia representa, de acuerdo con las estimaciones citadas en el informe, alrededor de 300.000 personas desocupadas más respecto de aquel momento. La comparación interanual también muestra un incremento: en el primer trimestre de 2023 la desocupación había sido del 6,9%.
El desempleo había descendido hasta el 6,4% en el cuarto trimestre de 2024, pero volvió a crecer durante 2025 y se mantuvo en niveles elevados durante 2026.
Menos empleo registrado
La situación también se refleja en el empleo formal. Datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo analizados por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) indican que en mayo de 2026 había unos 411.000 puestos registrados menos que en noviembre de 2023.
La industria manufacturera concentró la mayor pérdida, con unos 97.000 empleos menos. Le siguieron la construcción, con 80.000 puestos menos; transporte y administración pública, con 72.000 cada uno; servicios profesionales, con una reducción de 27.000; y comercio, con 24.000 puestos menos.
En contraste, minería, salud y agro registraron aumentos netos de empleo durante el período analizado.
Los salarios también muestran retrocesos
El comportamiento de los ingresos presenta diferencias según el sector. Los salarios públicos nacionales registraron una fuerte pérdida frente a la inflación.
Según datos del Indec, los salarios públicos nacionales aumentaron 23% interanual hasta junio de 2026, alrededor de diez puntos por debajo de la inflación acumulada en el mismo período.
Un informe del CIFRA-CTA ubicó la caída real de los ingresos estatales en 16,6% frente a noviembre de 2023, mientras que para los salarios públicos nacionales estimó una disminución real del 37%.
Qué ocurrió con los salarios privados
En el sector privado registrado, los resultados dependen de la metodología utilizada para medir la evolución de los ingresos.
Los datos de la Secretaría de Trabajo a través del SIPA mostraron en mayo un nivel salarial real apenas 0,2% superior al de noviembre de 2023, aunque con una tendencia descendente.
Sin embargo, especialistas citados en el análisis advierten que esa medición puede verse afectada por cambios metodológicos. Al utilizar el índice de salarios del Indec, el CIFRA calculó una caída real del 3,2% para los trabajadores privados registrados frente a noviembre de 2023.
Con una metodología alternativa basada en el IPC correspondiente a la canasta de 2017-2018, la pérdida alcanzaría el 8,5% para los salarios privados registrados y el 20,8% para los públicos.
El impacto sobre los ingresos de los hogares
La evolución de los salarios no puede analizarse únicamente por separado entre trabajadores públicos y privados. Los especialistas consultados remarcan que muchos hogares combinan ingresos provenientes de ambos sectores.
Bajo esa perspectiva, el CIFRA estimó una caída acumulada cercana al 10% en términos reales respecto de noviembre de 2023 cuando se consideran conjuntamente los ingresos laborales públicos y privados.
También existen dificultades para interpretar los datos correspondientes al empleo informal. El Indec registró un fuerte crecimiento interanual de los ingresos del sector privado no registrado, pero especialistas señalaron que cambios metodológicos y modificaciones en la declaración de ingresos pueden afectar la comparación histórica.
Qué muestran en conjunto las cifras
Los indicadores oficiales y las estimaciones de distintos centros de análisis presentan un escenario laboral más complejo que el planteado por Javier Milei. El desempleo se encuentra por encima del nivel registrado al final de 2023, mientras que el empleo registrado acumula una pérdida significativa y los salarios muestran retrocesos reales en buena parte de los sectores.
El debate sobre la evolución de los ingresos depende de la metodología y del indicador utilizado, especialmente en el caso del empleo privado registrado. Sin embargo, los datos disponibles muestran que la recuperación del mercado laboral y del poder adquisitivo sigue siendo desigual y presenta fuertes diferencias entre sectores.


