Este martes 25 de agosto comenzó ante la Justicia Federal de Formosa el juicio contra Carlos Chagra, un comerciante de 52 años acusado de participar en la caza de un yaguareté en Clorinda. El hecho ocurrió en diciembre de 2022 y quedó registrado en un video que posteriormente dio origen a la investigación penal.
Chagra es el único imputado en la causa y enfrenta una acusación por caza de fauna silvestre agravada por la participación de tres o más personas. La ONG Red Yaguareté, la Administración de Parques Nacionales y la provincia de Formosa intervienen como querellantes.
El video que inició la investigación
La causa comenzó después de que Nicolás Lodeiro Ocampo, director ejecutivo de la Fundación Red Yaguareté, recibiera las imágenes del episodio. Tras analizar el material, presentó una denuncia ante el Departamento de Delitos Ambientales de la Policía Federal y posteriormente ante la Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos contra el Medio Ambiente.
En la grabación se observa la búsqueda de un ejemplar de gran tamaño en una zona cercana a Clorinda. Luego aparece el animal muerto y la persona que registra las imágenes afirma que lo habían perseguido durante varias horas hasta encontrarlo.
El episodio ocurrió el 19 de diciembre de 2022, un día después de que la Selección argentina ganara el Mundial de Qatar. La investigación tomó como elemento central el contenido audiovisual y otros indicios reunidos posteriormente.
Qué encontraron durante el allanamiento
En febrero de 2023, la Justicia allanó el domicilio de Chagra. Durante el procedimiento secuestraron tres armas de fuego, entre ellas una escopeta y un fusil, además de municiones, miras telescópicas, un visor nocturno y otros elementos vinculados con la actividad de caza.
Los investigadores también hallaron fotografías de animales silvestres cazados, una imagen de la piel de un yaguareté y un cuero de puma que se encontraba dentro de un freezer. Además, analizaron fotografías atribuidas al acusado en las que aparece con una cinta roja en la muñeca, similar a la que se observa en una de las imágenes del video.
La defensa niega que haya participado
Durante su declaración, Chagra rechazó haber perseguido o matado al yaguareté. También negó ser la persona que aparece en la grabación y sostuvo que el material había sido editado.
El acusado aseguró que las armas habían sido adquiridas para asistir a un coto de caza de ciervos y explicó que no volvió a utilizarlas porque la experiencia no le había gustado. Sobre el cuero de puma encontrado en su vivienda, afirmó que pertenecía a su padre.
La Justicia ordenó realizar pericias de voz y antropométricas para establecer si Chagra era la persona que aparece en el video. Sin embargo, el imputado se negó a someterse a esos estudios invocando su derecho a no autoincriminarse.
Su abogado también cuestionó la validez de las imágenes por considerar que no existían garantías suficientes sobre su cadena de custodia e integridad digital. La defensa señaló además que no había testigos presenciales, que nunca apareció el cuerpo del animal y que Chagra no estaba en el país cuando habría ocurrido el hecho.
Las querellas sostienen una posición diferente y aseguran que el expediente contiene el archivo original, además de verificaciones destinadas a confirmar la especie y establecer el lugar donde se realizó la filmación.
Un caso excepcional para la protección del yaguareté
El juicio representa un antecedente relevante para la conservación de la fauna argentina. Es apenas la segunda vez que la muerte de un yaguareté llega a una instancia de juicio oral en el país.
El primer caso ocurrió el año pasado, cuando cuatro hombres recibieron una condena de dos años de prisión por cazar y carnear un ejemplar en Ibarreta, Formosa, en julio de 2024.
La legislación vigente contempla para el delito atribuido a Chagra una pena de entre cuatro meses y tres años de prisión.
Una especie en peligro crítico de extinción
El yaguareté tiene el rango de Monumento Natural Nacional y enfrenta una situación crítica de conservación en Argentina. Las estimaciones citadas en la causa indican que quedan alrededor de 250 ejemplares en todo el territorio nacional, distribuidos entre las yungas de Salta y Jujuy, el Gran Chaco y sectores de la selva misionera.
En paralelo, permanece pendiente en el Congreso un proyecto que propone aumentar las penas por delitos contra especies protegidas. La iniciativa plantea sanciones de entre cuatro y ocho años de prisión mediante una modificación de la Ley de Conservación de la Fauna.
El debate también incluye la necesidad de implementar políticas de convivencia entre los yaguaretés y las comunidades rurales, una estrategia que especialistas consideran fundamental para evitar que la especie desaparezca de Argentina.
Un juicio que puede marcar un precedente
El proceso judicial iniciado en Formosa pondrá bajo análisis las pruebas reunidas durante casi cuatro años de investigación y determinará si existen elementos suficientes para responsabilizar al acusado por la muerte del ejemplar.
Más allá del resultado, el caso vuelve a poner en el centro de la discusión la protección de una de las especies más amenazadas del país y el papel de la Justicia frente a los delitos contra la fauna silvestre.


