El Juzgado de Garantía Nº 4, a cargo de la jueza Luciana Banó, dispuso 120 días de prisión preventiva para Abel Alberto Torres y su madre, Gladys Edith Galván Medero, quienes se encuentran imputados por una serie de hechos vinculados a un contexto de violencia de género, amenazas, daños y presuntos incumplimientos de órdenes judiciales.
El episodio de mayor gravedad ocurrió el domingo pasado en la clínica CERHU de la ciudad de San Luis, donde, según la investigación fiscal, Torres habría atacado con un arma blanca a un hombre, quien sufrió heridas de gravedad y debió ser trasladado de urgencia al Hospital Ramón Carrillo. Al momento de la audiencia, permanecía internado en estado crítico, con asistencia respiratoria y varios órganos comprometidos.
Durante la audiencia, la fiscal adjunta Antonella Romagnoli, de la Fiscalía de Instrucción en lo Penal Nº 4, reconstruyó cinco episodios ocurridos entre octubre de 2025 y agosto de 2026. Las causas fueron acumuladas en un expediente principal y, de acuerdo con la acusación, incluyen amenazas, agresiones, daños e incumplimientos de medidas de restricción.
Respecto del ataque en la clínica, la Fiscalía sostuvo que Torres y Galván Medero ingresaron al establecimiento y se dirigieron a una habitación donde se encontraba internado el hijo del acusado junto a su madre. Torres habría amenazado a un hombre que acompañaba a la mujer, lo habría obligado a retirarse y posteriormente habría agredido a su expareja mientras el niño estaba presente. También se le atribuyó haber intentado apoderarse del celular de la mujer y dañarlo.
La secuencia continuó en otro sector de la clínica, donde, según la acusación, Torres habría acorralado al hombre contra una pared, extraído un elemento cortopunzante y atacado a la víctima en la zona subcostal izquierda. Por este hecho, fue imputado como autor de amenazas y homicidio en grado de tentativa, mientras que Galván Medero fue acusada como coautora de hurto simple en grado de tentativa y amenazas.
La investigación también contempla hechos anteriores. El 6 de octubre de 2025, Torres y Galván Medero habrían ingresado por la fuerza a la vivienda de la expareja de Torres pese a una orden de restricción, ocasionando daños y dejando presuntamente cuatro municiones calibre .38 junto con una amenaza de muerte. Días después, Torres habría regresado al domicilio, incumplido nuevamente la medida y retirado al hijo de ambos sin autorización. También se investigan episodios ocurridos el 8 de noviembre de 2025 y el 23 de junio de 2026, este último relacionado con una presunta agresión física contra la mujer.
Por el conjunto de los hechos, la Fiscalía formuló cargos contra Torres por incumplimiento de una orden judicial, daños, amenazas, lesiones leves agravadas por el vínculo, resistencia a la autoridad, lesiones agravadas por violencia de género, homicidio en grado de tentativa y hurto simple en grado de tentativa. En tanto, Galván Medero fue imputada por incumplimiento de una orden judicial, daños, amenazas, lesiones agravadas y hurto simple en grado de tentativa.
Finalmente, la jueza Luciana Banó hizo lugar al pedido de la Fiscalía y ordenó 120 días de prisión preventiva para ambos imputados, al considerar los riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación, además de los antecedentes de incumplimiento de restricciones judiciales. Torres y Galván Medero deberán permanecer alojados en el Servicio Penitenciario Provincial. En el caso de Torres, se dispuso además que su situación médica sea comunicada a la División Sanidad para garantizar las curaciones y traslados necesarios para continuar con su tratamiento.


