Femicidio en Villa Devoto: el acusado había sido condenado por lesiones leves contra la víctima

Romina de los Ángeles Calvo, la mujer asesinada, había denunciado a su marido Walter Humberto Verón tras un ataque ocurrido en 2017 en La Tablada. Hoy está detenido acusado de matarla en la casa que compartían en Villa Devoto.

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En esa causa consta que «agredió físicamente a su concubina Romina de los Ángeles Calvo, tomándola con fuerza del cuello hasta hacerla desvanecer, provocándole excoriaciones contusas en esa región, como así también le produjo un corte en el dedo pulgar derecho con un cuchillo».

Por ese hecho, el Juzgado Correccional N° 2 de La Matanza lo condenó el 9 de mayo de 2018 a seis meses de prisión en suspenso. La causa había quedado caratulada como lesiones leves agravadas por el vínculo.

Calvo y Verón llevaban entonces 16 años de relación y tenían dos hijos en común, ambos menores de edad en ese momento. La víctima declaró ante las autoridades haber sufrido violencia durante toda la convivencia, con insultos, maltratos verbales y daños en la vivienda que compartían.

El expediente judicial también registra otros episodios de violencia. Calvo relató actos de «agresiones verbales por parte de su pareja, que la insultaba, la maltrataba con palabras hirientes y ocasionaba daños en la vivienda y elementos, llegando incluso a propinarle cachetazos y empujones en algunas oportunidades». La mujer, de 40 años, era madre de un joven de 21 y una nena de 8.

El escalofriante antecedente

La agresión que derivó en la condena de 2018 ocurrió el 26 de marzo de 2017, por la tarde, en una vivienda de la calle Miranda al 2600, en La Tablada. Ese día, apenas Verón volvió del trabajo, la pareja discutió en el baño de la casa: Calvo le planteó que quería terminar la relación y mudarse con sus hijos a la casa de su abuelo.

El agresor la tomó del cuello con los brazos hasta cortarle la respiración y, cuando logró zafar, él fue a la cocina, tomó un cuchillo y volvieron a forcejear. Calvo sufrió un corte en un dedo de la mano derecha y se desvaneció por la presión ejercida sobre su cuello. Al recuperarse, escapó hacia la estación de trenes de La Tablada, donde la policía la encontró angustiada y llorando.

Desde la comisaría, la mujer radicó la denuncia que abrió la causa. Los peritos hallaron manchas de sangre en el baño de la vivienda, un hallazgo que respaldó su versión y permitió la condena contra Verón un año después.

Fuente: Cronica


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