Un hombre de 38 años, identificado por sus iniciales W.G.F., fue imputado por dos hechos de violencia contra su expareja, ocurridos presuntamente en la localidad de Villa del Carmen. La formulación de cargos incluyó delitos vinculados con amenazas, daños, violación de domicilio, desobediencia a una orden judicial y lesiones leves calificadas por el vínculo y por mediar violencia de género.
La audiencia se realizó este miércoles en el Juzgado de Garantía Nº 2, con asiento en Santa Rosa del Conlara, y estuvo a cargo del juez Jorge Pinto. La fiscal adjunta Silvina Ayelén Argüello, integrante de la Fiscalía de Instrucción en contexto de Género, Diversidad Sexual, Infancias y Adultos Mayores, expuso los hechos investigados.
Según la acusación fiscal, el primer episodio ocurrió el 24 de marzo de 2026, alrededor de las 22:30, cuando el hombre se presentó en la vivienda de su expareja a bordo de un automóvil Fiat Palio rojo. Allí habría ingresado a la propiedad, golpeado el picaporte de la puerta hasta romperlo y amenazado de muerte a la mujer, diciéndole que le iba a cortar la cabeza.
La Fiscalía sostuvo que el hecho se produjo pese a que existía una medida judicial de prohibición de acercamiento recíproca, que había sido dictada y notificada a ambas partes.
El segundo episodio habría ocurrido el 15 de junio, durante la madrugada, entre la 1 y la 1:26. De acuerdo con la reconstrucción fiscal, el imputado ingresó sin autorización a la vivienda por la ventana de una habitación y, en presencia de la madre de la víctima y de sus hijas menores de edad, comenzó a insultarla y amenazarla. Luego, la habría tomado del cabello, arrojado al suelo y golpeado con los puños, provocándole lesiones que fueron constatadas médicamente. Una de las hijas llamó al 911 y el hombre se retiró cuando advirtió la llegada de la Policía.
Durante la audiencia, el imputado se abstuvo de declarar y fue asistido por el defensor oficial adjunto Sebastián Andrés Cinquemani. La defensa no objetó los cargos por el primer hecho, pero cuestionó la imputación por el segundo episodio al considerar que la víctima no había instado la acción penal por las lesiones leves. La Fiscalía rechazó ese planteo y argumentó que existían razones de seguridad e interés público para continuar con la investigación.
El juez Jorge Pinto rechazó el planteo de la defensa y tuvo por formulados los cargos por ambos episodios. Además, concedió un plazo de 60 días para el desarrollo de la Investigación Penal Preparatoria (IPP). La acusación contempla, para el primer hecho, los delitos de violación de domicilio, amenazas simples, desobediencia a una orden judicial y daño simple; mientras que por el segundo se le atribuyeron desobediencia judicial, violación de domicilio, amenazas y lesiones leves calificadas por el vínculo y por mediar violencia de género.
Finalmente, en relación con las medidas de coerción, la Fiscalía solicitó que el imputado se presentara periódicamente ante una dependencia policial. La defensa no se opuso y el magistrado resolvió que deberá concurrir una vez por mes a la Comisaría de Villa del Carmen durante los próximos 60 días, donde tendrá que firmar el libro de personas sometidas a proceso.


