El conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar este miércoles 23 de septiembre, luego de que el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes advirtiera que su país está preparado para responder con ataques más fuertes y difíciles de prever. La declaración ocurrió horas después de las amenazas de Donald Trump ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde planteó la posibilidad de intensificar las acciones contra Teherán si no se alcanza un acuerdo para poner fin a la guerra.
Irán respondió a las amenazas de Trump
Las Fuerzas Armadas iraníes difundieron un comunicado a través de la televisión estatal en el que aseguraron estar preparadas para responder a cualquier nueva ofensiva estadounidense.
El Estado Mayor sostuvo que podría lanzar acciones de mayor intensidad contra quienes considere agresores y calificó las declaraciones de Trump como parte de una estrategia para justificar las acciones de Washington.
La respuesta llegó después de que el presidente estadounidense utilizara un tono especialmente duro durante su intervención ante la ONU y advirtiera sobre posibles consecuencias para Irán si no se logra un acuerdo.
Una reunión de casi tres horas entre Estados Unidos e Irán
En medio de la escalada, Trump confirmó que representantes de su Gobierno mantuvieron una reunión de casi tres horas con una delegación iraní.
El encuentro contó con la mediación de Qatar y fue confirmado por el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Ismail Baqaei.
Aunque Trump describió la conversación como positiva, Teherán planteó varias condiciones para avanzar hacia el final del conflicto.
Las condiciones planteadas por Teherán
Entre los principales pedidos de Irán aparecen el cese de las acciones militares estadounidenses, el levantamiento del bloqueo naval y de las medidas vinculadas con la guerra económica.
También reclamó la liberación de activos iraníes como parte de las condiciones para alcanzar un acuerdo que permita terminar con la guerra.
El estrecho de Ormuz, otro foco de tensión
El conflicto también tiene un fuerte impacto sobre la navegación y el mercado energético internacional.
Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, Teherán realizó acciones militares en distintos puntos de Medio Oriente y obstaculizó el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz mediante ataques ocasionales contra embarcaciones.
La situación contribuyó al incremento del precio de la gasolina y sumó presión sobre los gobiernos involucrados en la crisis.
Un conflicto que lleva casi siete meses
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán atraviesa casi siete meses de enfrentamientos y amenazas cruzadas.
La nueva escalada se produce mientras Washington y Teherán mantienen contactos indirectos para intentar alcanzar un acuerdo. Por ahora, las declaraciones de ambos gobiernos muestran que persisten importantes diferencias sobre las condiciones necesarias para poner fin al conflicto.
El intercambio de amenazas también mantiene abierta la posibilidad de nuevas acciones militares, mientras el impacto regional se extiende al transporte marítimo y al mercado energético.


