El escandaloso cruce protagonizado por la periodista Josefina “la China” Ansa y el influencer Santiago Maratea en el programa PH: Podemos Hablar continuó generando esquirlas fuera de la pantalla chica y escaló de lleno al escenario político. Tras el revuelo desatado, el presidente Javier Milei se metió en la discusión a través de las redes sociales, donde replicó un fragmento en el que se sugería que el episodio formaba parte de una supuesta “emboscada” ideológica armada por la producción del ciclo.
Frente a la fuerte repercusión y las acusaciones públicas que la señalaban de haber operado con intenciones políticas, lo que motivó la durísima reacción del mandatario nacional tildando la situación de «gravísima», la conductora y panelista salió a desmentir categóricamente las versiones en el programa de Georgina Barbarossa. En ese sentido, aseguró de manera tajante que nadie le indicó qué preguntas formular y desligó por completo a las autoridades del canal de haber digitado el tenso momento al aire.
La polémica se originó cuando la comunicadora interpeló a Maratea respecto a la efectividad y destino de una de sus recordadas colectas solidarias, puntualmente la destinada a la construcción de un refugio para animales. Lejos de esquivar el tema, el creador de contenido reaccionó con fastidio y le recriminó la falta de rigurosidad en su indagatoria, generando un clima de absoluta incomodidad que obligó a la producción a interrumpir temporalmente las grabaciones.
Pese a la magnitud del enfrentamiento televisivo y a la polarización que se armó en el mundo digital, donde el propio jefe de Estado intervino con críticas hacia los modos de hacer periodismo político en la televisión argentina y demostrando lo poco ocupada que tiene su agenda, los protagonistas intentaron bajarle el nivel de conflictividad al tema horas más tarde. El propio Maratea compartió una fotografía junto a la periodista en sus redes sociales acompañada de un emoji afectivo, un gesto que la cronista replicó para calmar las aguas tras el fuerte revuelo mediático.
Fuente: Minuto Uno


