Los niños envueltos forman parte de un selecto grupo de recetas con sabor a hogar que nos encanta servir a la familia, pero la rutina diaria muchas veces nos aleja de esas preparaciones largas y minuciosas.
Para que no te quedes con las ganas, hoy te traemos una versión modernizada y riquísima. Los clásicos bifecitos de carne de milanesa se saborizan con un relleno de espinaca cruda con queso que se funde en el momento. Para coronar, una salsa prelista que se enriquece con el propio jugo de la carne. Todo se resuelve en una sola sartén, ensuciando el mínimo de utensilios y logrando un almuerzo espectacular para compartir en familia. La receta es de lacocina_de_lola.
Ingredientes de los niños envueltos rápidos
6 bifes finos de carne vacuna (bola de lomo, nalga o peceto cortado fino funcionan de maravilla)
6 bastones de queso (podés usar muzzarella, queso cremoso, Mar del Plata o el que más te guste)
1 atado de hojas de espinaca fresca y bien limpia
Condimentos a gusto: sal, pimienta negra, orégano y provenzal
1 chorrito de aceite de oliva para dorar
1 caja o frasco de salsa de tomate prelista
200 g de arvejas (pueden ser congeladas o de lata)
1 taza de agua o caldo de verduras
Escarbadientes (cantidad necesaria para cerrar los arrolladitos)
Preparación paso a paso en pocos minutos
Saborizar la carne
Estirá los bifes finos sobre una tabla limpia. Condimentalos generosamente de ambos lados con sal, pimienta negra, orégano y provenzal para que la carne absorba bien los sabores desde el inicio.
Armar el relleno
En el extremo de cada bife, colocá un bastón de queso y un buen puñado de hojas de espinaca cruda (no hace falta cocinarlas antes, ya que se tiernizan perfectamente con el vapor de la cocción interna).
Enrollar y sellar
Enrollá la carne con cuidado, presionando bien para que el relleno quede compacto. Asegurá los extremos y el centro con un par de escarbadientes para evitar que el queso se escape al fundirse.
El golpe de sartén
Calentá una sartén profunda o cacerola con un chorrito de aceite de oliva. Sella los niños envueltos a fuego fuerte durante dos minutos por lado, hasta que la carne esté bien dorada en toda su superficie.
La salsa y el guisado
Incorporá la salsa de tomate prelista, las arvejas y la taza de agua para aligerar. Si lo considerás necesario, agregá un toque más de sal u orégano a la salsa. Tapá la sartén, bajá el fuego al mínimo y dejá cocinar durante aproximadamente 10 minutos, tiempo suficiente para que la carne quede tierna, la espinaca se cocine y el queso del centro esté completamente derretido.
Los mejores acompañamientos para este platazo
La salsa que queda en la sartén es una joya que no se puede desperdiciar. Para aprovecharla al máximo, te sugerimos acompañar estos niños envueltos con tres guarniciones clásicas:
Puré de papas cremoso: El compañero histórico por excelencia. Podés hacer un hueco en el puré, colocar el arrolladito de carne encima y bañarlo con abundante salsa caliente.
Arroz blanco al dente: Una base neutra fantástica que absorbe todo el jugo de la carne y el tomate, transformando una guarnición simple en algo espectacular.
Papas al horno rústicas: Si preferís un toque crocante, unas papas cortadas en cuñas con cáscara, doradas al horno con romero, quedan increíbles para sumergir en la salsa.
Fuente: Pronto


