Desde el 1° de abril, el precio de la nafta en Argentina registró un nuevo incremento del 2% en promedio. La medida, aplicada por Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), impacta directamente en el costo del combustible y podría generar efectos en otros sectores de la economía.
El aumento modificó los valores de referencia en la Ciudad de Buenos Aires:
- Nafta súper: pasó de $1.173 a $1.224 por litro.
- Nafta premium: subió de $1.449 a $1.509.
- Gasoil súper: aumentó de $1.192 a $1.215.
- Gasoil premium: se elevó de $1.447 a $1.475.
Impacto en el consumo y la economía diaria
El incremento del combustible no solo afecta a los automovilistas, sino que también repercute en otros sectores como el transporte y la distribución de productos. En una estación de servicio porteña, varios ciudadanos expresaron su preocupación ante la nueva suba.
Uno de los conductores entrevistados señaló: «Es insostenible, todo sigue subiendo y cada vez es más difícil ajustarse». Otro automovilista comentó que, aunque enfrenta dificultades económicas, debe seguir utilizando su vehículo por cuestiones laborales: «Trabajo en Villa Urquiza y vivo en Floresta, no tengo otra opción. La economía está complicada y todo sube, desde el colegio de mis hijos hasta las prepagas».
Algunos consumidores han optado por alternativas para reducir gastos. Un ciudadano manifestó: «Decidí dejar de usar el auto y viajar en tren, porque el día a día se vuelve insostenible».
Este ajuste en el precio del combustible se debe a la actualización de impuestos aplicada por el Gobierno de Javier Milei. El pasado 5 de marzo, se oficializó una suba en los tributos que impactan sobre la nafta y el gasoil, lo que se tradujo en un aumento del 1,9% en los valores finales.


