La Justicia concedió la prisión domiciliaria a Julio De Vido, ex ministro de Planificación Federal durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, en el marco de la causa conocida como “Tragedia de Once 2”. La medida fue otorgada por la Sala III de la Cámara Federal de Casación Penal luego de analizar el delicado estado de salud del exfuncionario.
El beneficio fue concedido tras un recurso presentado por la defensa de De Vido, luego de que el exministro debiera ser sometido a una operación cardíaca el pasado 1° de abril. En primera instancia, el Tribunal Oral Federal N°4 había rechazado el pedido al considerar que el Servicio Penitenciario podía garantizar la atención médica necesaria.
Sin embargo, los jueces Mariano Hernán Borinsky, Carlos A. Mahiques y Guillermo J. Yacobucci resolvieron hacer lugar al recurso de casación y otorgar la prisión domiciliaria, aunque bajo un sistema de controles periódicos para supervisar el cumplimiento de las condiciones impuestas por la Justicia.
Según se detalló en el expediente, De Vido presenta múltiples patologías crónicas, entre ellas diabetes mellitus insulinodependiente y problemas cardiovasculares severos. Además, recientemente fue intervenido por una arritmia cardíaca y fue considerado por especialistas como un paciente de alto riesgo cardiovascular.
La defensa sostuvo que el exfuncionario necesita de manera permanente controles clínicos especializados, medicación específica, dieta adecuada e infraestructura sanitaria apta para evitar complicaciones graves. Estos argumentos fueron respaldados por informes médicos incorporados a la causa.
En esa línea, el Cuerpo Médico Forense advirtió que el entorno carcelario no reunía las condiciones necesarias para garantizar el tratamiento adecuado de De Vido. Los especialistas señalaron que el incumplimiento total o parcial de las exigencias médicas podría provocar descompensaciones severas e incluso daños irreparables para su salud.
La resolución de Casación contradijo así la postura sostenida previamente por el TOF N°4, que había afirmado que “el sistema penitenciario respondió correctamente a la emergencia y tuvo una reacción eficaz y suficiente”. Para los magistrados de la Cámara, los recursos disponibles en la unidad penitenciaria no resultaban adecuados ni suficientes para atender el cuadro clínico del exministro.
Julio De Vido cumple una condena de cuatro años de prisión por ser considerado partícipe necesario del delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública en la causa “Tragedia de Once 2”. Además de la pena de prisión, fue condenado a inhabilitación especial perpetua para ejercer cargos públicos.


