El 85,5% de los recursos disponibles del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica (FFIH) está invertido en Letras del Tesoro Nacional, mientras que 15 de las 24 obras iniciadas con ese financiamiento se cancelaron o suspendieron. El dato surge de un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que advierte sobre la baja ejecución de los trabajos y los riesgos ante el pronóstico de un fenómeno de El Niño fuerte para el último trimestre de 2026.
El relevamiento, publicado en octubre, señala que el fondo tenía $339.993 millones en recursos al 1 de junio de este año. De ese total, $290.676 millones estaban colocados en Letras del Tesoro, $49.069 millones permanecían en cuentas a la vista y otros $247 millones en plazos fijos.
El CEPA también comparó los intereses obtenidos por esas inversiones con el dinero destinado a obras. Entre enero y mayo de 2026, el fondo cobró $59.747 millones en intereses por las Letras, una cifra casi igual a los $61.082 millones que pagó por trabajos de infraestructura hídrica.
El informe sostiene que el fondo, creado para financiar obras de prevención de inundaciones, saneamiento y recuperación de tierras productivas, funciona en los hechos como una fuente de financiamiento del Tesoro. Además, advierte que la normativa que lo regula no contempla que sus recursos se destinen a inversiones financieras.
Solo una obra terminada
El relevamiento analizó las 24 obras que recibieron financiamiento del FFIH. De ese total, 13 tienen sus convenios rescindidos, dos fueron neutralizadas, ocho continúan en ejecución y solo una figura como finalizada.
Las obras paralizadas representan contratos por $144.818 millones, el 39,7% del monto total de la cartera. En tanto, los trabajos que siguen en ejecución concentran $219.573 millones, aunque ninguno supera el 36% de avance.
Entre las obras de mayor envergadura aparece el Acueducto San Javier-Tostado, en Santa Fe, con un contrato actualizado de $128.970 millones. El proyecto quedó neutralizado pese a que registra un avance del 90%.
También se encuentra la ampliación del Río Salado, en la provincia de Buenos Aires, cuyos tres subtramos concentran el 45% del monto total de la cartera. Sus avances son del 0%, 6,7% y 18,8%.
El informe señala que cuatro obras tienen avance nulo y otras tres no cuentan con datos informados. Además, entre los sistemas de alerta meteorológica, el Sistema Nacional de Radares Meteorológicos registra un avance del 32%, mientras que la Red Nacional de Estaciones Meteorológicas y Nivológicas alcanza el 11%.
Menos recursos para obras
El CEPA también examinó la evolución de los ingresos y los pagos del Fondo. La ejecución cambió de forma marcada a partir de 2024: ese año ingresaron $191.610 millones, pero se destinaron a obras apenas $22.112 millones, el 12% de lo recaudado.
En 2025 se pagaron trabajos por $57.777 millones, equivalentes al 22% de los $262.674 millones ingresados. Entre enero y mayo de 2026, la ejecución llegó al 39%, con $61.082 millones destinados a obras sobre ingresos por $157.383 millones.
Al analizar el período comprendido entre 2024 y mayo de 2026, el informe calculó que el fondo recibió $611.667 millones, a valores de 2026, y destinó a obras $140.971 millones. En otras palabras, por cada $100 que ingresaron, solo $23 se transformaron en trabajos de infraestructura.
El riesgo ante la llegada de El Niño
La situación adquiere mayor relevancia por el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que anticipa lluvias superiores a las normales para el trimestre octubre-diciembre de 2026 en el Litoral, el oeste de Santa Fe y el oeste de Buenos Aires. También prevé una tendencia a precipitaciones por encima de lo habitual en el centro-este bonaerense. Todo, en el marco del fenómeno de El Niño.
El CEPA cruzó ese pronóstico con el estado de las obras y detectó zonas con alta exposición a inundaciones. Entre ellas mencionó la costa del río Uruguay, en Entre Ríos; los Bajos Submeridionales, en Chaco y Santiago del Estero; y la cuenca del Salado, en Buenos Aires.
En Colón, Entre Ríos, la obra de entubamiento de la Cuenca Salta fue rescindida con apenas un 4,7% de avance. El informe también advirtió que las dos obras previstas para los Bajos Submeridionales fueron canceladas y que los tres tramos de la ampliación del Río Salado avanzan entre el 0% y el 18,8%.
En el conurbano bonaerense, donde el riesgo está asociado a las tormentas intensas y la capacidad de los desagües urbanos, siete de las ocho obras previstas están paralizadas.
Un crédito del Banco Mundial sin ejecución
El documento también puso el foco en un préstamo de USD 200 millones del Banco Mundial, aprobado en agosto de 2023 para financiar un proyecto de infraestructura resiliente al clima y gestión del riesgo de inundaciones urbanas. De acuerdo con los registros del Ministerio de Economía citados por el CEPA, el crédito tenía una ejecución del 0%.
El informe recordó que, tras las inundaciones de Bahía Blanca en junio de 2025, el ministro de Infraestructura bonaerense, Gabriel Katopodis, reclamó que los fondos se transfirieran a la provincia si la Nación no iba a utilizarlos. En octubre de 2026, el Gobierno bonaerense denunció que el crédito no se había destinado a obras.


