Los muslos de pollo son una de las presas más jugosas, económicas y ricas para cocinar en casa. Si querés salir de la típica preparación al horno o la plancha, esta propuesta al adobo picante en sartén es ideal: logra una textura dorada e irresistible sin necesidad de usar litros de aceite ni freír.
Con una base de vegetales, condimentos bien marcados y la propia humedad del pollo, se forma una salsita concentrada en el fondo de la sartén que invita a mojar el pan.
Ingredientes ( para 3-4 porciones)
1 kg de muslos de pollo (o pata muslo)
1 cebolla picada fina
1/2 morrón rojo
2 dientes de ajo
1 cda. de pimentón (dulce o ahumado)
1 cdita. de ají molido o triturado
1 hojita de laurel
1 cda. de aceite
Sal y pimienta a gusto
Preparación paso a paso
Condimentá los muslos de pollo con el pimentón, el ají molido, el ajo picado, sal y pimienta, frotando bien cada pieza para que absorba todo el sabor del adobo. Si hay tiempo, guarda el pollo tapado en la heladera media hora.
Calentá la sartén a fuego medio-alto con apenas un hilo de aceite, acomodá las presas de pollo y sellalas durante unos minutos de cada lado hasta que logren un dorado bien marcado.
Sumá la cebolla, el morrón picado y la hoja de laurel entre las piezas de pollo, tapá la sartén y bajá el fuego al mínimo.
Dejá cocinar a fuego suave por unos 25 a 30 minutos, dando vuelta los muslos a mitad de cocción, para que la carne quede tiernísima por dentro y los vegetales formen esa salsa jugosa y picantita.
El toque justo de picante a tu medida
Para llevar esta receta al siguiente nivel de sabor, podés jugar con distintas opciones de especias según tu tolerancia al picante.
Si buscás un matiz suave y perfumado, el pimentón dulce, el pimentón ahumado (como el de La Vera) o un toque de paprika aportan un color rojizo divino con un picor casi imperceptible. También queda genial el merken, un condimento de origen mapuche que es ahumado y levemente picante. La pimienta negra y el jengibre molido también tienen un picante suave.
Para un picante moderado y bien criollo, el ají molido tradicional o la pimienta de Cayena en pizca justa son la alternativa perfecta para darle ese calorcito reconfortante al pollo sin opacar el sabor de los vegetales.
Y si te animás a algo más audaz, unos copos de chile triturado o un toque de curry picante transformarán el plato en una verdadera explosión de sabor.
Fuente: Pronto


