Buscar alternativas ricas, crujientes y sin gluten no tiene por qué ser costoso ni complicado. Estos polvorones marmolados son el ejemplo perfecto: se hacen con maicena y polenta y están aromatizados con cítricos, que combinan perfecto con el cacao.
Además, al llevar aceite en lugar de manteca, resultan una propuesta liviana y súper económica para resolver meriendas en la semana, ya que rinden 50 galletitas, si las cortamos de unos 4 cm de lado.
Ingredientes (Salen 50 unidades aprox.)
1 huevo
60 g de azúcar
80 ml de aceite de girasol o maíz
Ralladura de 1 mandarina (o naranja/limón)
50 g de polenta fina
160 g de almidón de maíz (maicena)
1 cdita. de polvo para hornear apto
2 cdas. de cacao amargo en polvo
Paso a paso
1. Preparar la masa base
En un recipiente amplio, batí ligeramente el huevo con el azúcar, el aceite y la ralladura de mandarina. Incorporá la polenta, el almidón de maíz y el polvo para hornear. Mezclá bien con cuchara y luego integrá con las manos hasta obtener una masa suave y maleable.
2. Dividir y saborizar
Dividí la masa en dos partes iguales. Dejá una mitad con el sabor original a mandarina y sumale a la otra mitad las 2 cucharadas de cacao amargo. Amasá suavemente esta última porción hasta que el chocolate se integre por completo y quede de un color parejo.
3. Lograr el efecto marmolado
Uní levemente ambos bollos (el de vainilla/mandarina y el de chocolate) sin amasar demasiado para que no se fundan los colores, sino que queden vetas vistosas. Estirá la masa sobre la mesada enharinada con almidón de maíz hasta dejarla de medio centímetro de grosor. Cortá las galletitas con el cortante que más te guste.
4. El truco del freezer (¡Clave!)
Acomodá los polvorones cortados sobre una placa o placa con papel manteca y llevalos al freezer hasta que estén bien congelados. Cocinarlas directamente congeladas es el secreto fundamental para que no se deformen ni pierdan su estructura durante el horneado.
5. Horneado exprés
Precalentá el horno a 180 °C. Retirá las galletitas del freezer e ingresalas inmediatamente al horno caliente. Cociná durante tan solo 10 minutos. Dejá enfriar en la placa antes de moverlas para que tomen su crocantez característica.
Tip de conservación: Una vez fríos, guardá los polvorones en un frasco o contenedor hermético bien cerrado. Se conservan crujientes y frescos por varios días.
Fuente: Pronto


