El Gobierno nacional oficializó este miércoles una reducción en las retenciones que pagan distintos productos agropecuarios y biocombustibles. La medida fue publicada en el Boletín Oficial y forma parte de la estrategia económica orientada a estimular la producción, mejorar la competitividad exportadora y generar mayores incentivos para la inversión en el sector.
La decisión alcanza a actividades clave de la economía argentina y establece un esquema de reducción gradual que comenzará a aplicarse de manera inmediata en algunos casos y continuará durante los próximos años para otros complejos productivos.
Contexto de la medida
La reducción de los derechos de exportación había sido anticipada por el presidente Javier Milei durante un acto realizado en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Posteriormente, el Ministerio de Economía avanzó con la reglamentación y precisó los alcances del esquema.
Según el Gobierno, el objetivo es disminuir la presión tributaria sobre las cadenas productivas vinculadas al agro y a la industria exportadora, con la expectativa de fortalecer la generación de divisas y aumentar los niveles de producción.
Cómo quedan las retenciones
Entre los cambios más inmediatos figura la reducción de las retenciones para trigo y cebada, que pasan del 7,5% al 5,5% desde junio. Además, se definió un cronograma progresivo para otros cultivos y actividades relacionadas con la producción agroindustrial.
En el caso de la soja, el esquema contempla reducciones graduales a partir de 2027. También se incorporan al programa el maíz, el sorgo y el girasol, con disminuciones escalonadas previstas para los próximos años.
El plan también incluye beneficios para distintos sectores industriales y para la cadena de los biocombustibles, dentro de una estrategia más amplia de reducción de tributos a las exportaciones.
Impacto económico esperado
Desde el Ejecutivo sostienen que la baja de retenciones permitirá mejorar la rentabilidad de los productores y aumentar la competitividad de las exportaciones argentinas. El sector agroindustrial representa una de las principales fuentes de ingreso de divisas para el país, con ventas externas que generan decenas de miles de millones de dólares al año.
El Ministerio de Economía estimó que la reducción tendrá un costo fiscal progresivo. Las proyecciones oficiales calculan un impacto de aproximadamente USD 32 millones durante 2026, que aumentará en los años siguientes a medida que se profundice el esquema de rebajas.
Producción récord y presión de costos
La medida llega en un contexto de buenos resultados productivos para el campo argentino. Datos oficiales muestran que la campaña agrícola 2025/2026 alcanzó niveles récord en varios cultivos, con una producción total superior a los 163 millones de toneladas entre los principales granos del país.
Al mismo tiempo, productores y entidades del sector venían advirtiendo sobre el aumento de costos vinculados a combustibles, fertilizantes e insumos estratégicos, factores que influyeron en la decisión oficial de acelerar la reducción tributaria.
La oficialización de la baja de retenciones marca uno de los cambios tributarios más relevantes para el agro durante 2026. El Gobierno apuesta a que la menor carga impositiva impulse nuevas inversiones, fortalezca las exportaciones y contribuya a consolidar el crecimiento de uno de los sectores más importantes de la economía argentina.


