Rusia lanzó durante la madrugada de este martes una de las ofensivas aéreas más intensas desde el inicio de la guerra contra Ucrania. Los bombardeos impactaron en varias ciudades, entre ellas Kiev, Dnipró y Járkov, y dejaron al menos 10 muertos y más de un centenar de heridos. La operación se produjo en medio de una nueva escalada militar y de crecientes tensiones entre ambos países.
Uno de los ataques más grandes desde el inicio del conflicto
Las autoridades ucranianas informaron que Rusia empleó una combinación de misiles y drones en una ofensiva coordinada que alcanzó zonas urbanas e infraestructura crítica. Según los reportes preliminares, fueron lanzados más de 600 drones y más de 70 misiles, convirtiendo la operación en una de las mayores registradas en los más de cuatro años de guerra.
Las explosiones se escucharon durante horas en distintos puntos del país. En Kiev, varios edificios residenciales sufrieron daños importantes y se registraron cortes de energía que afectaron a miles de hogares. También se reportaron incendios y destrucción en barrios civiles.
Balance de víctimas y daños
Los informes oficiales indican que al menos 10 personas murieron y más de 100 resultaron heridas. Sin embargo, algunas actualizaciones posteriores elevaron la cifra de fallecidos a entre 17 y 18 personas, mientras continúan las tareas de rescate y remoción de escombros.
Dnipró y Kiev fueron las ciudades más afectadas. Entre los daños registrados se encuentran edificios residenciales destruidos, centros de salud alcanzados por los bombardeos y cortes prolongados del suministro eléctrico.
La respuesta de Ucrania y la reacción internacional
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, volvió a reclamar más sistemas de defensa aérea a sus aliados occidentales. El mandatario sostuvo que el país necesita reforzar su capacidad para interceptar misiles balísticos y drones de largo alcance ante el incremento de los ataques rusos.
La ofensiva también generó preocupación en países vecinos. Polonia activó aviones de combate para monitorear su espacio aéreo debido a la cercanía de algunos ataques con la frontera de la OTAN.
Un nuevo capítulo en la escalada bélica
Desde Moscú, el Kremlin justificó la ofensiva como una respuesta a recientes operaciones militares ucranianas dentro de territorio ruso. Mientras tanto, Ucrania confirmó ataques con drones contra instalaciones energéticas rusas, lo que evidencia una creciente intensificación del conflicto en ambos frentes.
La nueva ofensiva refleja el nivel de escalada que atraviesa la guerra y anticipa un escenario de mayor tensión en las próximas semanas. Con ataques cada vez más amplios y sofisticados, tanto Rusia como Ucrania continúan profundizando una confrontación que mantiene en alerta a la comunidad internacional.


