El proyecto petrolero Sea Lion avanza en aguas próximas a las Islas Malvinas de la mano de la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration. El desarrollo contempla una inversión millonaria, más de 60 pozos submarinos y una producción inicial estimada en 50.000 barriles diarios. El Gobierno argentino rechaza la iniciativa y cuestiona la explotación de recursos naturales en una zona cuya soberanía reclama el país.
Qué es Sea Lion y dónde se encuentra
Sea Lion es un yacimiento de petróleo offshore ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, aproximadamente 220 kilómetros al norte del archipiélago y a unos 450 metros de profundidad.
Rockhopper Exploration descubrió petróleo en la zona en mayo de 2010. Luego de varios años de estudios y evaluaciones, las compañías a cargo comunicaron en diciembre de 2025 su decisión final de inversión para avanzar con el desarrollo del campo.
El plan contempla una primera etapa con una inversión total estimada en USD 1.800 millones. Las empresas proyectan alcanzar una producción de 50.000 barriles diarios y comenzar la extracción durante marzo de 2028.
Según datos difundidos por Navitas, las reservas probadas y probables de Sea Lion alcanzaban los 314 millones de barriles de petróleo al 31 de julio de 2026.
Navitas Petroleum, la principal accionista
Navitas Petroleum es una compañía energética israelí que cotiza en la Bolsa de Tel Aviv y tiene su sede central en Herzliya. También cuenta con operaciones en Houston y Londres.
La empresa ingresó al proyecto Sea Lion a comienzos de 2020, cuando adquirió el 30% de participación. Posteriormente incrementó su posición hasta controlar el 65% del desarrollo y asumir el rol de operadora.
Además de su participación en Malvinas, Navitas desarrolla proyectos hidrocarburíferos en Estados Unidos. Entre ellos se encuentran Shenandoah y Buckskin, dos yacimientos ubicados en el Golfo de México.
Shenandoah comenzó a producir en julio de 2025 y Navitas posee allí una participación del 49%. El campo registra una producción de alrededor de 120.000 barriles de petróleo por día.
En Buckskin, cuya producción comenzó en 2019, la compañía participa de un desarrollo que utiliza infraestructura existente en el Golfo de México. Durante los últimos años el proyecto incorporó nuevos pozos y mantiene un programa de expansión.
La compañía también tiene operaciones terrestres en Texas y comunicó un EBITDA de USD 262 millones durante 2025.
Rockhopper Exploration: la empresa que descubrió el yacimiento
Rockhopper Exploration es una compañía británica que cotiza en la Bolsa de Londres y trabaja en las Islas Malvinas desde 2004.
La empresa fue responsable del descubrimiento de petróleo en Sea Lion en 2010 y actualmente conserva el 35% del proyecto, mientras que Navitas controla el 65%.
Su actividad no se limita al yacimiento Sea Lion. Rockhopper también participa en otros sectores de exploración de las cuencas norte, sur y este de las islas.
Dentro de la Cuenca Malvinas Norte, sus trabajos se concentran en las licencias PL032 y PL004, donde se encuentran los complejos Sea Lion e Isobel-Elaine. Este último aparece entre las alternativas para una futura etapa de desarrollo.
Más de 60 pozos y un desarrollo por etapas
El proyecto petrolero contempla un cronograma de varios años y más de 60 pozos submarinos distribuidos en diferentes etapas.
La primera fase prevé conectar 11 pozos a una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga. Posteriormente se sumarían otros 12 pozos.
El desarrollo del Área de Desarrollo Central contempla una primera etapa con 20 pozos y una segunda con otros 18. En conjunto, el esquema proyectado supera los 60 pozos y extiende la actividad petrolera durante varios años.
La llegada de la plataforma destinada a las tareas de perforación está prevista para comienzos de 2027, mientras que las empresas avanzan con obras vinculadas a infraestructura portuaria, instalaciones para trabajadores y servicios necesarios para el proyecto.
El rechazo de Argentina al proyecto Sea Lion
El avance de Sea Lion profundizó la disputa entre Argentina y el Reino Unido por la explotación de recursos naturales en las Islas Malvinas.
El Gobierno argentino sostiene que las actividades hidrocarburíferas desarrolladas de manera unilateral en las áreas en disputa no cuentan con autorización argentina y cuestiona las licencias otorgadas para avanzar con el proyecto.
La Cancillería rechazó en diciembre de 2025 la decisión final de inversión anunciada por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration. Además, sostuvo que la exploración y explotación unilateral de recursos naturales en las áreas sujetas a disputa contradice las resoluciones de Naciones Unidas sobre la cuestión Malvinas.
El presidente Javier Milei volvió a colocar el desarrollo petrolero en el centro de la discusión durante su mensaje por cadena nacional. El mandatario anticipó medidas contra las empresas que participen de proyectos hidrocarburíferos en las islas sin autorización argentina.
Entre las medidas anunciadas figuran nuevas sanciones, mayores controles sobre compañías, accionistas, directivos y proveedores, además de un proyecto legislativo para ampliar las penalidades a quienes intervengan en este tipo de actividades.
Un proyecto petrolero que trasciende la cuestión económica
Sea Lion representa una apuesta de gran escala para las compañías involucradas, pero su desarrollo excede el plano energético. La explotación proyectada se encuentra directamente vinculada con uno de los principales conflictos de soberanía que mantiene Argentina con el Reino Unido.
Con reservas estimadas en 314 millones de barriles, una inversión inicial de USD 1.800 millones y una producción prevista de 50.000 barriles diarios, el proyecto podría convertir a Sea Lion en un desarrollo petrolero estratégico en el Atlántico Sur.
Mientras las empresas avanzan con la planificación y las obras necesarias para iniciar la producción, el Gobierno argentino prepara nuevas herramientas diplomáticas, judiciales y económicas para intentar frenar la explotación que considera ilegítima.


