El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez Gómez, informó que la cifra de víctimas fatales por los terremotos registrados el pasado 24 de junio ascendió a 1.450 personas, mientras que 3.150 resultaron heridas. Los dos sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia y provocaron una de las mayores tragedias naturales de la historia del país.
Durante una declaración transmitida por Venezolana de Televisión (VTV), Rodríguez Gómez actualizó el balance oficial y calificó el desastre como «la más brutal catástrofe natural» sufrida por Venezuela. «La cifra de fallecidos llega a 1.450 personas, mujeres y hombres que perdieron la vida como consecuencia de esta tragedia», expresó el funcionario.
Además de las víctimas fatales y los heridos, las autoridades reportaron 12.721 damnificados y 774 edificios completamente destruidos, como consecuencia del fuerte impacto de los movimientos sísmicos. Los daños también alcanzaron infraestructura estratégica y dejaron a miles de familias sin hogar.
Por su parte, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, destacó la asistencia recibida desde el exterior y señaló que la ayuda internacional continúa ampliándose. Indicó que en las próximas horas se incorporarán equipos de rescate provenientes de alrededor de diez países, que colaborarán en las tareas de búsqueda y asistencia humanitaria.
Ante la magnitud del desastre, el Gobierno venezolano declaró el estado de emergencia y estableció a La Guaira como zona de desastre. En paralelo, organismos internacionales, gobiernos de la región y agencias humanitarias desplegaron operativos especiales para atender a la población afectada y reforzar las tareas de rescate.
Mientras continúan los trabajos entre los escombros, este domingo se registró una réplica de magnitud 4,9 en la escala de Richter. El movimiento sísmico tuvo epicentro a 50 kilómetros de Tucacas y obligó a interrumpir de manera preventiva algunas de las tareas de rescate en las zonas más comprometidas.
Aunque no se reportaron nuevos daños de gravedad, la réplica fue percibida con intensidad en varias localidades y volvió a generar preocupación entre los habitantes y los equipos de emergencia que trabajan en edificios colapsados. El temor a nuevos derrumbes continúa siendo una de las principales preocupaciones de las autoridades.
Los organismos oficiales recordaron que las réplicas son habituales tras terremotos de gran magnitud y recomendaron a la población mantenerse alejada de las estructuras dañadas debido al riesgo de nuevos colapsos. Mientras tanto, los equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes y las autoridades no descartan que la cifra de víctimas siga aumentando a medida que avanzan las tareas de remoción de escombros.


