El Sindicato de Docentes e Investigadores Universitarios (SIDIU) volvió a reclamar respuestas a las autoridades de la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) por un caso de censura que, a más de un año de su origen, continúa sin una resolución de fondo.
El conflicto comenzó en septiembre de 2025, a raíz de los contenidos que un docente propuso para una clase de Biología Molecular e Ingeniería Genética.
La controversia surgió por el abordaje del índice de abuelidad y el Banco Nacional de Datos Genéticos, con contenidos vinculados a la curricularización de los derechos humanos, su pertinencia conceptual y su articulación pedagógica.
A través de un video, el gremio sostuvo que, más de un año después, el docente censurado por esos contenidos continúa sin poder ejercer su libertad de cátedra. También cuestionó la falta de respuestas del Departamento de Biología, de la Facultad de Química, Bioquímica y Farmacia (FOByF) y de la conducción de la UNSL.
Un expediente sin acceso y sin respuestas
El SIDIU indicó que la única consecuencia formal del conflicto fue una recomendación del Área de Integración Curricular para que no se aprobara el informe de actividades del docente al que identifica como responsable de la censura.
Sin embargo, el sindicato remarcó que ninguna de las instancias académicas resolvió el planteo de fondo. También denunció que, pese a los reiterados pedidos, no le permiten acceder al expediente 21280/2025 y que no recibió explicaciones por esa restricción.
El reclamo, además, apunta a que otros docentes del área permanecen expuestos a situaciones similares. Para el gremio, la falta de respuestas y de un criterio común impide abordar la posible reiteración de estos episodios.
El reclamo por la memoria y los derechos humanos
En el tramo final del video, el SIDIU vinculó el conflicto con la enseñanza de contenidos sobre el Banco Nacional de Datos Genéticos y el trabajo de Abuelas de Plaza de Mayo. Sostuvo que la situación priva a los estudiantes de conocimientos relevantes para su formación y sus vidas.
El sindicato también cuestionó que la UNSL, que lleva el nombre de Mauricio López, mantenga silencio ante el caso mientras prevé entregar un nuevo reconocimiento el próximo 10 de diciembre.
La organización recordó que la universidad distinguió a referentes y entidades vinculados con la defensa de los derechos humanos, entre ellos Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, el Equipo Argentino de Antropología Forense, la agrupación H.I.J.O.S., Víctor Penchaszadeh, el colectivo Historias Desobedientes y Taty Almeida.
«Este silencio es inaceptable en la UNSL de Mauricio López», concluye el mensaje del gremio


