Una joven denunció un dramático episodio ocurrido el 24 de marzo en la ciudad de Mar del Plata, cuando durante un viaje solicitado mediante la aplicación Uber comenzó a sentirse mal y decidió arrojarse del vehículo en movimiento junto a su bebé por temor a su seguridad. El caso fue llevado a la Justicia y se encuentra bajo investigación.
Según el testimonio difundido en redes sociales y al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, la mujer había solicitado un viaje para dirigirse al domicilio de su madre. El recorrido comenzó con normalidad, pero a los pocos minutos de iniciar el trayecto por avenida Rivadavia, la situación cambió de forma abrupta.
La joven relató que comenzó a experimentar síntomas físicos preocupantes, como adormecimiento en las extremidades y molestias en la garganta, lo que generó un estado de alerta inmediato.
En medio del malestar, la pasajera observó una actitud que le llamó la atención por parte del conductor. Según indicó, el chofer realizó un movimiento que le resultó extraño, como si se inclinara hacia abajo, lo que incrementó su preocupación.
Ante el avance de los síntomas y sin comprender qué estaba ocurriendo, la mujer decidió no confrontar al conductor ni pedirle que detuviera el vehículo.
Aprovechando que el auto redujo la velocidad al cruzar una intersección, la joven abrió la puerta y se arrojó del vehículo en movimiento junto a su hijo.
De acuerdo a su relato, logró caer de pie y se dirigió rápidamente hacia la esquina de Rivadavia y Francia, donde comenzó a pedir ayuda en evidente estado de shock.
Asistencia de vecinos y reacción del conductor
Debido a que se trataba de un feriado, la circulación en la zona era reducida. Sin embargo, vecinos del lugar acudieron a asistirla al notar su situación.
La mujer contó que fue contenida por personas del barrio, quienes le brindaron agua y la ayudaron a recuperarse mientras aguardaba la llegada de sus familiares.
En contraste, denunció que el conductor no descendió del vehículo ni ofreció asistencia, y que se retiró del lugar tras el episodio.
Tras lo ocurrido, la joven logró comunicarse con su entorno cercano y posteriormente radicó la denuncia correspondiente. La Justicia investiga ahora las circunstancias del hecho para determinar qué sucedió durante el viaje y si hubo algún tipo de intervención externa.


