La industria autopartista atraviesa un escenario crítico tras registrar una caída del empleo del 7,7% en el último año. Según datos del sector, la cantidad de trabajadores pasó de 53.700 en 2024 a 49.600 en 2025, lo que evidencia un retroceso significativo en la actividad. La contracción responde a la menor producción local, la cancelación de proyectos industriales y el avance de las importaciones, factores que generan incertidumbre de cara a 2026.
Caída del empleo y factores productivos
La pérdida de aproximadamente 4.100 puestos de trabajo está directamente vinculada a la situación de las empresas que abastecen a la producción nacional de vehículos. Más del 80% de la caída se concentra en firmas que dependen del ensamblado local, afectadas por cambios en la planificación industrial y la interrupción anticipada de proyectos.
Este contexto refleja una desaceleración en la industria automotriz que impacta de forma directa en toda la cadena de valor autopartista, especialmente en aquellas compañías con menor capacidad de adaptación.
Importaciones y presión sobre el mercado
El crecimiento de las importaciones, principalmente de origen asiático, se consolidó como uno de los principales desafíos para el sector. Este fenómeno no solo afecta la fabricación de vehículos, sino también el mercado de reposición, que representa el 34,1% del empleo total autopartista.
La mayor disponibilidad de productos importados genera una competencia desigual para las empresas locales, reduciendo la demanda de producción nacional y limitando la generación de nuevos puestos de trabajo.
Estructura del sector y vulnerabilidad
El entramado autopartista presenta una fuerte concentración en pequeñas y medianas empresas. Cerca del 50% de los trabajadores se desempeña en compañías de menos de 300 empleados, mientras que el 21% pertenece a firmas con menos de 100 trabajadores.
Esta composición incrementa la fragilidad del sector frente a los cambios económicos, ya que las pymes cuentan con menor margen para absorber caídas en la producción o variaciones en el mercado.
Perspectivas para 2026
Las proyecciones no anticipan una recuperación en el corto plazo. Se estima una nueva caída del 7,5% en la producción de vehículos durante 2026, junto con un sostenido aumento de las importaciones de autopartes.
Este escenario plantea serios interrogantes sobre la capacidad del sector para sostener los niveles actuales de empleo y mantener su competitividad en un contexto cada vez más desafiante.
La evolución del empleo autopartista dependerá en gran medida de las políticas industriales, el comportamiento del mercado interno y la dinámica del comercio exterior, factores clave para definir el futuro de la actividad.


