Un piloto de rally fue asesinado a tiros el domingo en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, minutos antes de iniciar una competencia automovilística. La víctima, identificada como José Pedro Rojas Velasco, fue atacada sin previo aviso por un hombre armado. El hecho, ocurrido en el marco del Rally Nueva Santa Cruz, es investigado por su presunta vinculación con el narcotráfico.
El ataque en plena previa de la carrera
El crimen se produjo instantes antes de la largada de la prueba de SXS Racing. Rojas Velasco, que competía con un vehículo Can-Am X3 y utilizaba el seudónimo “Pedro Pablo”, se encontraba listo para iniciar la carrera cuando un individuo descendió de una camioneta y abrió fuego.
Según reportes de medios locales, el atacante efectuó al menos 17 disparos. El piloto recibió múltiples impactos y falleció casi en el acto. Su copiloto resultó gravemente herido y permanece internado en un centro de salud de la ciudad.
Suspensión inmediata del evento deportivo
El violento episodio generó pánico entre los presentes. Tanto el público como integrantes de los equipos huyeron en busca de resguardo tras la balacera. Horas después, la Asociación Departamental de Automovilismo Deportivo de Santa Cruz confirmó la cancelación del evento.
A través de un comunicado oficial, la organización dio por finalizado el Rally Santa Cruz y señaló que la premiación será reprogramada.
Investigación y posibles vínculos con el narcotráfico
Las autoridades bolivianas trabajan para esclarecer el homicidio. Hasta el momento, se busca recolectar pruebas más allá de los testimonios, ya que varios testigos abandonaron el lugar sin declarar.
De acuerdo con fuentes policiales, Rojas Velasco, conocido también como “Pepa”, habría tenido vínculos con el narcotráfico. Se lo relaciona con el uruguayo Sebastián Marset, señalado como un importante líder criminal. Además, se indicó que la víctima había recibido amenazas previas.
Marset fue detenido en marzo de 2026 en Santa Cruz de la Sierra, tras permanecer prófugo durante casi dos años y figurar entre los más buscados por la Administración para el Control de Drogas (DEA).


