Un equipo de investigadores desarrolló un robot en miniatura capaz de asistir a odontólogos durante la preparación de dientes para coronas. El dispositivo, denominado MIR, fue creado en la Universidad de Basilea, en Suiza, y busca reducir la cantidad de consultas necesarias al automatizar una de las etapas más complejas del tratamiento. El avance fue presentado recientemente en una publicación científica y todavía permanece en fase experimental.
El desarrollo apunta a optimizar los procedimientos odontológicos mediante un sistema robótico que trabaja directamente dentro de la boca del paciente. Sus creadores sostienen que la tecnología permitirá tratamientos más precisos, rápidos y con una menor intervención manual.
¿Cómo funciona el robot MIR?
El MIR (Miniature Intraoral Robot) tiene dimensiones similares a las de un corcho de vino. La parte que ingresa en la boca mide apenas 4,3 centímetros de largo y 2,5 centímetros de ancho, mientras que sus motores y sistemas electrónicos permanecen fuera del paciente, conectados mediante cables y ejes flexibles.
Antes del procedimiento, el odontólogo realiza un escaneo tridimensional del diente y diseña un plan digital con la cantidad exacta de tejido que debe retirarse. Luego, el robot ejecuta ese proceso de forma automática para dejar preparada la pieza donde se colocará la corona dental.
Una de las características más destacadas del sistema es que permanece alineado con el diente incluso cuando el paciente mueve la cabeza, gracias a una férula personalizada que lo mantiene fijo durante todo el procedimiento.
Resultados obtenidos durante las pruebas
Hasta el momento, el robot fue probado únicamente sobre dientes artificiales elaborados con materiales de dureza similar al esmalte humano. Los investigadores informaron que logró realizar las tareas con un margen de error inferior a 0,2 milímetros, una precisión considerada muy alta para este tipo de procedimientos.
Además, el sistema trabaja en dos etapas: primero reduce la parte superior del diente mediante una herramienta de mayor tamaño y luego perfila los laterales con una fresa más fina para obtener la forma adecuada antes de colocar la corona.
Qué beneficios podría aportar a la odontología
La colocación de coronas suele requerir varias consultas distribuidas durante días o semanas. Con esta tecnología, los desarrolladores estiman que buena parte del procedimiento podría concentrarse en una sola visita, reduciendo tiempos y mejorando la precisión del tratamiento.
El proyecto también busca preservar una mayor cantidad de tejido dental sano, ya que el robot sigue un plan digital previamente calculado y minimiza las variaciones propias del trabajo manual.
Qué falta para que llegue a los consultorios
Aunque los primeros resultados fueron alentadores, el MIR todavía no está disponible para su uso clínico. El equipo trabaja en la incorporación de cámaras y sensores que permitan supervisar el procedimiento en tiempo real y mejorar la capacidad del robot para continuar operando incluso ante movimientos o interrupciones inesperadas.
Los investigadores deberán completar nuevas pruebas de seguridad y ensayos clínicos antes de que la tecnología pueda implementarse en consultorios odontológicos.
La robótica continúa ampliando su presencia en el ámbito de la salud y este desarrollo representa uno de los proyectos más innovadores aplicados a la odontología. Si las próximas etapas de validación son exitosas, el robot MIR podría convertirse en una herramienta de apoyo para los profesionales y contribuir a tratamientos más rápidos, precisos y cómodos para los pacientes.


