Tres ciudadanos bolivianos fueron imputados luego de que Gendarmería Nacional descubriera 388,5 kilos de cocaína ocultos en dos camiones cisterna que circulaban por la Ruta Nacional 34, en la provincia de Santa Fe. El operativo se realizó durante un control de rutina y permitió secuestrar uno de los cargamentos de droga más importantes del año.
El procedimiento se desarrolló a la altura del kilómetro 210 de la Ruta Nacional 34, en jurisdicción de la localidad de Susana, cerca de Rafaela. Los vehículos, ambos de matrícula boliviana y dedicados al transporte de combustible, tenían como destino final la provincia de Buenos Aires.
Durante la inspección inicial, los gendarmes detectaron mochilas ocultas con paquetes rectangulares compatibles con estupefacientes. El hallazgo motivó el traslado de ambos camiones al Escuadrón Seguridad Vial Rafaela para realizar una requisa exhaustiva ordenada por la Justicia Federal.
La revisión permitió encontrar un total de 16 mochilas distribuidas entre las cabinas y las cisternas. En el primer transporte fueron secuestrados 239 kilos de cocaína distribuidos en 228 paquetes, mientras que en el segundo vehículo se hallaron 149,5 kilos contenidos en 142 ladrillos. En total, el operativo permitió decomisar 370 paquetes con un peso consolidado de 388,5 kilos de cocaína.
Además de la droga, las autoridades secuestraron los dos camiones, teléfonos celulares, dinero en efectivo y otros elementos considerados de interés para la investigación. Los tres ocupantes, dos choferes y un acompañante, quedaron imputados por presunta infracción a la Ley 23.737 de estupefacientes y permanecen a disposición de la Sede Fiscal Descentralizada de Rafaela.
La investigación busca determinar el origen del cargamento, el destino final de la cocaína y la posible participación de una organización criminal dedicada al tráfico internacional de drogas. Los investigadores analizan la logística utilizada para ocultar la sustancia dentro de los camiones cisterna y reconstruyen el recorrido realizado desde Bolivia hasta territorio argentino.
El decomiso representa uno de los mayores golpes recientes al narcotráfico en Santa Fe y vuelve a poner el foco sobre la Ruta Nacional 34, un corredor que en distintas investigaciones apareció vinculado al transporte de estupefacientes desde países limítrofes hacia los principales centros urbanos del país.


